5 monitores para trabajar y jugar que, por este precio, merecen la pena

Buenos paneles a buen precio hay más que nunca, pero acertar tiene truco: cinco monitores que abaratan el OLED, el ultrapanorámico y los altos hercios.
No todos los monitores que merecen la pena lo hacen por lo mismo. Aquí conviven dos ideas distintas de buena compra, la del que gasta poco y se lleva más de lo que esperaba, y la del que gasta algo más pero pone el dinero justo donde debe. Por eso mezclamos OLED de gama alta que están en su mejor precio con opciones de acceso pensadas para no pasar de cierto listón. Pro también le hacemos hueco a un portátil para comenzar
El Samsung Galaxy Book3 360 es un convertible de 13,3 pulgadas para quien necesita trabajar en movimiento y, de paso, dibujar o tomar notas a mano. Su gran baza es la pantalla, un panel AMOLED Full HD táctil con cobertura del 120% DCI-P3 según Samsung y compatibilidad con el lápiz S Pen, que viene incluido. Por dentro monta un Intel Core i5-1340P, 16 GB de RAM y 512 GB de SSD, un conjunto sobrado para ofimática, navegación y multitarea, aunque no para juego exigente ni edición de vídeo pesada. Pesa 1,16 kg, carga por USB-C a 65 W y no le falta Thunderbolt 4 ni Wi-Fi 6E. Su precio es de 699 €.

El MSI MAG 274QP QD-OLED X24 no es barato, pero por lo que cuesta un QD-OLED hoy es de lo más difícil de superar. El panel es de 26,5 pulgadas reales (se anuncia como 27"), con resolución WQHD de 2.560 x 1.440, 240 Hz y un tiempo de respuesta de 0,03 ms que en la práctica se traduce en un movimiento limpísimo, sin estelas. Lo que de verdad justifica el desembolso es la imagen: negros absolutos, contraste altísimo y una cobertura de color amplia, 99 % DCI-P3 y 98 % AdobeRGB, según MSI, que lo hace válido también para editar foto o vídeo. Trae dos HDMI 2.1, DisplayPort 1.4a, ergonomía completa y compatibilidad con FreeSync y G-SYNC. A cambio renuncia a hub USB y a altavoces, el brillo no es su punto fuerte en HDR sostenido y, como todo OLED, arrastra el eterno debate del burn-in; MSI lo cubre con tres años de garantía específica. Como puerta de entrada al OLED de verdad, cuesta encontrarle rival a 399 €.

El Asus ROG Strix XG27AQDMGR juega en esa misma liga y, por poco más, añade lo que al MSI le falta. Comparte lo esencial, 26,5 pulgadas, QHD, 240 Hz, 0,03 ms, pero aquí el panel es WOLED en lugar de QD-OLED, y suma un hub USB 3.2, certificación DisplayHDR 400 True Black y el sistema ASUS OLED Care contra el desgaste del panel. En reproducción de color y negros va sobrado (99 % DCI-P3, dato de Asus). El "pero" está en el uso diario al ser WOLED, ya que el texto se ve algo menos nítido que en un IPS, y el acabado brillante luce estupendo con luz controlada pero refleja si tienes una ventana enfrente. Es un monitor claramente orientado a jugar; si buscas un OLED completo y bien conectado, a 459 € está entre los que mejor equilibran precio y prestaciones.

Con el Gawfolk Curvo ultrawide de 34 pulgadas, el argumento no es la calidad de panel, sino el espacio de trabajo por menos de 200 euros. Son 34 pulgadas en formato 21:9 con resolución UWQHD (3.440 x 1.440), curvatura 1500R y panel VA a 165 Hz por DisplayPort (por HDMI se queda en 120 Hz). Para multitarea es una gozada, caben dos o tres ventanas en paralelo sin agobios, y el VA aporta un contraste que se agradece en cine.
A cambio conviene tener claras las limitaciones. El VA no iguala la respuesta de un OLED o un buen IPS en escenas oscuras, el HDR es más una etiqueta que una experiencia real, y Gawfolk es una marca sin el respaldo de soporte de las grandes. Un aviso importante, en PS5 y Xbox no hay 21:9 nativo, así que en consola la imagen baja a 1080p en 16:9. Es un monitor pensado para PC, y a ese uso responde por 195 €.

El Samsung Odyssey G3 LS24DG300 de 24 pulgadas es el más barato de la lista y el más fácil de recomendar como segunda pantalla o como primera con presupuesto ajustado. Son 24 pulgadas Full HD a 180 Hz con FreeSync, cifras que hace no tanto pedían bastante más dinero. Lo que lo distingue de la marabunta de monitores baratos es la peana, ajuste de altura, inclinación, giro y rotación a vertical, algo poco habitual a este precio y muy útil si vas a programar o a usarlo en vertical para redactar.
El tiempo de respuesta de 1 ms que anuncia Samsung es MPRT, la medida más favorable, no el GtG; conviene no leerlo como un dato de gama alta. No esperes HDR real ni USB-C, pero para hojas de cálculo, navegación y algo de juego cumple de sobra por 89 €.

Elegir entre estos cinco es, en realidad, elegir prioridad. Si lo tuyo es la imagen y jugar, los dos OLED de 26,5 pulgadas están en su mejor momento de precio, con el matiz de que el OLED exige cierto cuidado. Si necesitas superficie para trabajar, el ultrapanorámico de Gawfolk ofrece un espacio enorme por muy poco, siempre que asumas que es un panel modesto y de marca menor. Y si solo quieres más hercios y una buena peana sin gastar, el Samsung es la apuesta segura. Ninguno es perfecto, pero cada uno hace bien aquello para lo que está pensado.