René Descartes, filósofo: "Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas"

René Descartes, filósofo: "Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas"
René Descartes.Imagen generada con IA.

En tiempos de inteligencia artificial, redes sociales y todo tipo de "engaños", las reflexiones cartesianas se han vuelto más imprescindibles que nunca.

En muchos sentidos, René Descartes fue uno de esos pensadores que dieron forma al pensamiento moderno. Sus reflexiones filosóficas tenían lógica y coherencia en el siglo XVII, pero las siguen teniendo hoy en día. Sobre todo si, como sucede en algunos casos concretos, se aplican al terreno tecnológico. Todo lo que tiene que ver con las fake news, las redes sociales y demás. 

De hecho, no resulta demasiado extraño que últimamente se esté recurriendo a filósofos clásicos para comprender mejor procesos actuales. Más que nada porque ahora la ciencia parece haber eclipsado en gran medida a la propia filosofía. O dicho de otra forma: la gente parece más preocupada en saber hasta dónde se puede llegar que de cómo ajustar en la ética cada avance que aparece.

René Descartes, el filósofo "moderno"

Mucha gente, incluso sin ser experta en filosofía, conoce a grandes rasgos los métodos de René Descartes, su filosofía basada en la razón, principalmente. De ahí que una de sus enseñanzas más célebres, que para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas, sea tan popular incluso a día de hoy. Muchos lo han orientado a la tecnología.

Porque realmente se trata de una recomendación, si se quiere llamar así, que hoy en día tiene más validez que nunca. Se ha vuelto necesario, podría decirse. Por supuesto, Descartes no estaba pensando en Internet ni en algoritmos, pero sí en un problema muy parecido al actual: cómo distinguir lo verdadero de lo falso en un mundo saturado de afirmaciones poco fiables.

Para entenderlo, conviene situarse. En pleno siglo XVII, Europa vivía una época de cambios bastante profundos. La ciencia moderna, un poco como hoy la entendemos, estaba comenzando a coger impulso, y el pensamiento medieval más basado en la tradición y en la superstición perdía fuerza. Sobre todo a la hora de contar con la religión como forma de explicar el mundo... y todo.

Así las cosas, lo que decidió René Descartes fue lo siguiente: proponer que el conocimiento se basara en la razón individual y no en la autoridad externa. O lo que es lo mismo, su método consistía en aplicar una duda sistemática a todo lo que no fuera absolutamente evidente. No dar nada por hecho, por mucho que la gente lo repitiese una y otra vez, como un mantra.

Dudar de todo… sobre todo en Internet

No hace falta ser un genio para entender por qué este pensamiento cartesiano se ha vuelto tan popular en tiempos de Internet. Por si el postureo de redes sociales o las en ocasiones dudosas publicaciones de la red no eran ya suficiente, ahora está la inteligencia artificial, llenando todo de textos a veces equivocados, y de imágenes y vídeos que no son auténticos.

¿Podría pensarse entonces de un "método cartesiano digital"? Tal vez sí o tal vez no, pero aplicar preguntas como de dónde viene una información, qué fuentes tiene o su propio contexto, no parece que esté de más. Por no hablar del sentido común, claro, imprescindible para discernir lo lógico de lo absurdo. Por mucho que, hoy más que nunca, los engaños estén a la orden del día.