Un rinoceronte enfurecido ataca a un grupo de turistas en un safari y pone a prueba la resistencia de su Toyota

Rinoceronte negro atacando un vehículo de turismo
Rinoceronte negro atacando un vehículo de turismoYouTube / BILD 
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La carrocería de una camioneta Toyota puso a prueba su resistencia tras ser embestida por un rinoceronte en Namibia. El coche sufrió daños en una de las puertas, pero nadie resultó herido.

Recorrer el Parque Nacional de Etosha en coche permite observar animales salvajes sin bajar del vehículo y avanzar por las rutas abiertas a los visitantes.

Muchos turistas hacen este tipo de recorrido por cuenta propia y sin guía, ya que es una opción permitida, pero que exige mantener distancia con los animales y respetar las normas del parque.

El pasado 19 de septiembre, uno de esos recorridos terminó con un incidente, donde un rinoceronte negro embistió varias veces el vehículo en el que viajaban unos turistas, mientras uno de ellos conducía por Etosha, en Namibia. 

Cabe señalar que el Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Turismo de Namibia confirmó que ninguno de los ocupantes resultó herido, aunque el coche sufrió daños en una de sus puertas. 

Hasta ahora no se ha aclarado qué provocó la reacción del rinoceronte, por lo que no hay pruebas para afirmar que los turistas lo molestaran o incumplieran alguna norma.

El rinoceronte golpeó varias veces el coche mientras los turistas permanecían dentro

El vídeo muestra al animal acercándose al coche y golpeándolo repetidamente con el cuerno, donde se pueden ver daños en la carrocería, pero no permite saber con precisión hasta qué punto quedó afectado el coche.

Las fuentes consultadas tampoco confirman que sufriera daños estructurales, que quedara inutilizado o que pudiera continuar circulando después, pero es evidente que el coche Toyota resistió la embestida. 

El ataque fue de un rinoceronte negro (Diceros bicornis). Estos animales tienen una visión limitada y dependen en gran medida del oído y el olfato para detectar lo que ocurre a su alrededor.

Eso puede ayudar a entender por qué un encuentro cercano puede provocar una reacción brusca, pero no permite explicar este caso concreto. No se sabe si influyeron la distancia del coche, el ruido del motor, algún movimiento u otro estímulo.

Tampoco se ha confirmado la presencia de crías ni existe información que permita asegurar que el animal estaba defendiendo su territorio. Así que la causa del ataque sigue, por tanto, sin determinarse.

Las autoridades recuerdan que recorrer Etosha sin guía exige precaución

Después del incidente, Vilho Hangula, portavoz del Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Turismo de Namibia, recordó que los animales salvajes pueden reaccionar de forma imprevisible y recomendó a los visitantes informarse bien antes de realizar este tipo de recorridos.

También aconsejó recurrir, cuando sea posible, a operadores registrados y con experiencia. Esa recomendación no significa que esté prohibido recorrer Etosha por cuenta propia, sino que contar con profesionales puede aportar conocimiento sobre el comportamiento de los animales y las condiciones del parque.

Entre las pautas generales que se recuerdan a los visitantes están permanecer dentro del vehículo, circular por los caminos autorizados y respetar la distancia con la fauna. Estas medidas reducen riesgos, aunque no permiten prever todas las reacciones de un animal salvaje.

El rinoceronte negro está clasificado como especie en peligro crítico de extinción y Namibia conserva una de las poblaciones importantes que todavía viven en libertad.

Cabe mencionar que el incidente de Etosha muestra por qué observar animales desde un coche exige prudencia incluso cuando el recorrido está permitido y se realiza siguiendo las rutas del parque. El vehículo ofrece protección, pero no elimina por completo el riesgo de un encuentro cercano con un animal de gran tamaño.

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