El adiós de Windows 10 te sienta tan bien: el 90% de los juegos de Windows ya funcionan en Linux

Lo que hace unos años sonaba imposible hoy ya es una realidad: casi el 90% de los juegos creados para Windows funcionan en Linux sin problema alguno.
Durante años, Linux ha estado arrastrando una mala reputación entre los gamers. Las quejas se leían a pares con mensajes como que no hay soporte para juegos, que instalar drivers es un infierno o que directamente no funciona ni el sonido.
Hay buenas noticias. Jugar en Linux ya no es algo reservado para unos pocos. Según los últimos datos publicados por ProtonDB y compartidos por Boiling Steam, el 87,9% de los juegos para Windows pueden ejecutarse con normalidad en Linux. Esto demuestra que el sistema operativo libre ha pasado de ser un segundón a convertirse en una opción muy real para los videojuegos.
Lo mejor es que esta novedad llega justo en un momento perfecto: el adiós definitivo de Windows 10. Con Microsoft empujando a los usuarios hacia Windows 11, muchos jugadores han aprovechado para buscar alternativas. Y sí, muchos de ellos están descubriendo que Linux ya no solo es un parche para la herida, sino rápido, estable y compatible con sus juegos.
Pero todo esto no es causalidad y hay que debérselo todo a dos herramientas: WINE y Proton. Estos se encargan de traducir las instrucciones de los juegos de Windows para que corran en Linux. A eso se suma el fenómeno Steam Deck, la consola portátil de Valve basada en Linux que, sin casi quererlo, ha hecho más por la popularidad de este sistema que décadas de marketing.
Pero hay algo aún más interesante detrás y es que, a medida que más jugadores usan Linux, los propios desarrolladores empiezan a probar y mejorar los juegos también para esta plataforma. La pescadilla que se muerde la cola en acción.
Linux ya no es el plan B frente a Windows: ahora es el plan
Los datos se han recogido en miles de pruebas hechas por usuarios de ProtonDB, que clasifican cada juego en cinco niveles: Platinum, para los que van perfectos; Gold, cuando funcionan casi sin ajustes; Silver, si necesitan pequeños arreglos; Bronze, para los que arrancan con limitaciones; y Borked, los que directamente son un fiasco.
El resultado es que, casi nueve de cada diez juegos están en verde, lo que equivale a jugabilidad fluida en ordenadores normales. La categoría rotos o inservibles apenas representa ya un pequeño 3% y, para que te hagas una idea, los títulos Platinum incluyen juegos tan top como Cyberpunk 2077, Elden Ring, No Man’s Sky o The Witcher 3.
Además, los nuevos lanzamientos suelen funcionar mucho mejor que los antiguos, por lo que queda claro que los estudios detrás de todos ellos saben que el público de Linux existe y no para de crecer.
De nuevo mencionar el papel de Valve que también ha hecho su parte. Su sistema de verificación de compatibilidad en Steam Deck ha presionado a los desarrolladores para revisar el rendimiento de sus títulos en Proton. Lo que funciona en la consola, funciona también en PC de escritorio. Así, poco a poco, Linux se ha convertido sin querer en un ecosistema con mayúsculas para el gaming.
Ahora mismo, distribuciones como Fedora, Bazzite o SteamOS están optimizadas para el juego desde el minuto uno. Basta con instalarlas y abrir la biblioteca de Steam para ver cómo los títulos de Windows corren sin ningún tipo de problema.
Eso sí, no todo es perfecto. Todavía hay algunas excepciones que siguen dando guerra, especialmente por los sistemas de antitrampas que usan juegos como Valorant o Call of Duty: Warzone. La buena noticia es que los desarrolladores están empezando a adaptarlos.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.