Chrome da un paso clave en Windows 11: empieza a bloquear el acceso a su propia memoria y es por tu seguridad

Google introduce una nueva capa de seguridad en Chrome para Windows 11 que bloquea el acceso a la memoria del navegador y dificulta el robo de datos por parte de malware y aplicaciones externas.
Google está preparando una importante mejora de seguridad para Chrome en Windows 11 que podría ayudar a frenar algunos de los ataques más peligrosos contra el navegador. La compañía ha comenzado a probar una nueva función denominada Process Isolation, una tecnología diseñada para impedir que otras aplicaciones accedan a la memoria interna de Chrome o intenten inyectar código en sus procesos.
La característica comenzará a desplegarse a partir de Chrome 151 y, aunque inicialmente llegará de forma gradual, Google pretende activarla para más usuarios en futuras versiones. Su objetivo es reforzar la protección frente a malware especializado en robar información sensible directamente desde la memoria del navegador.
La medida aprovecha mecanismos de seguridad ya presentes en Windows. Cuando la función está activada, Chrome aplica listas de control de acceso (ACL) a sus procesos, limitando drásticamente la capacidad de otros programas para inspeccionar, modificar o interactuar con ellos. En la práctica, esto significa que herramientas externas tendrán muchas más dificultades para leer datos almacenados temporalmente por el navegador.
La decisión llega en un momento en el que las amenazas centradas en navegadores son cada vez más sofisticadas. Algunos programas maliciosos ya han demostrado ser capaces de extraer claves de cifrado, credenciales y otra información sensible directamente desde la memoria de Chrome.
Sin embargo, la compañía también es consciente de que una protección más estricta puede generar problemas de compatibilidad. Algunas aplicaciones de terceros, herramientas de monitorización o extensiones empresariales podrían dejar de funcionar correctamente si dependen del acceso a los procesos del navegador. Por este motivo, el despliegue se realizará de forma progresiva y los usuarios tendrán la posibilidad de desactivar la función si detectan algún inconveniente.
Google ha añadido además un interruptor específico dentro de la configuración de Chrome. Desde el apartado Configuración y Sistema, los usuarios podrán activar o desactivar Process Isolation según sus necesidades. El cambio requiere reiniciar el navegador para que las nuevas restricciones entren en funcionamiento.
Las primeras pruebas realizadas con ciertas herramientas muestran que el sistema cumple su cometido. Aunque los procesos de Chrome siguen siendo visibles para el sistema operativo, el acceso a su contenido queda bloqueado y aparecen mensajes de denegación de acceso al intentar inspeccionarlos.
Las organizaciones también podrán gestionar esta función mediante políticas empresariales específicas, facilitando su adopción en entornos corporativos.