Cómo quitar el mensaje de "Activar Windows" si se ha terminado tu licencia

Mensaje Activar Windows
Mensaje Activar WindowsIA

Si se ha terminado tu licencia de Windows y aparece ese mensaje, estas son las opciones más viables para desactivarlo, aunque lo mejor puede que sea dar el paso a Linux.

Si eres usuario de Windows y utilizas alguna versión que ya no cuenta con una licencia activa, lo más probable es que te haya aparecido en la esquina inferior derecha el mensaje de "Activar Windows".

Aquí hay que tener en cuenta la diferencia entre licencia y soporte: en el caso de la licencia, si compras un ordenador con Windows de serie, ya la tienes de por vida, las conocidas como (OEM); el soporte, en cambio, depende de la vida útil que Microsoft quiera dar a una u otra versión de su sistema operativo.

En tal caso, el mensaje de "Activar Windows" aparece siempre que tu licencia haya expirado, algo que puede pasar si usas un PC del trabajo, por ejemplo, que cuente con las conocidas como licencias por volumen (KMS/MAK).

Estas suelen ser temporales y, dependiendo del contrato, se actualizan cada varios años; en el caso que me ha llevado a escribir este tutorial, con un contrato de 5 años, por lo que el portátil ya mostraba ese mensaje, que puede ser realmente molesto.

Aquí la única solución para conseguir la licencia, en este caso con Windows 10, pasa por el salto de la empresa a Windows 11, que sí mantiene su versión estable para negocios.

En cualquier caso, te muestro cómo eliminar este mensaje para que no aparezca de forma bastante rápida, y las mejores soluciones que puedes elegir si te ocurre esto mismo en tu PC.

Borrar el mensaje de Windows o conseguir una nueva licencia

Si has utilizado siempre un ordenador con Windows, lo más probable es que te decantes entre estas 2 opciones.

Afortunadamente, Microsoft permite acceder de nuevo a pruebas gratuitas del sistema operativo, aunque tendrás un límite de intentos, por lo que es una solución bastante temporal y que, en 3 meses, te devolverá a la casilla de inicio.

En lo personal, creo que la mejor opción es que si ya tienes un portátil con Windows 10 actualices a la versión 11 si puedes; de lo contrario, opta por comprar un PC con Windows 11, ya que tendrás la licencia de por vida y hay ordenadores muy asequibles.

Si aun así prefieres optar por una opción temporal, hay un comando en Windows que te puede ayudar. Para ello, busca CMD en el menú de inicio y haz clic derecho y ejecuta la herramienta como administrador.

Una vez se abra, simplemente copia y pega el siguiente comando y presiona la tecla Intro: slmgr /rearm. Esto reinicia el período de prueba, 30 días más, aunque de forma limitada a pocos intentos, generalmente hasta 3 ocasiones.

La otra alternativa consiste en ocultar visualmente este mensaje mediante un truco del registro, pero nuevamente hay que subrayar que es temporal, además de que algunas actualizaciones de Windows 10 y 11 ya bloquean estos métodos.

Por si quieres probar este método, tan solo tendrás que abrir el editor del registro con el atajo de teclado Windows + R, escribir regedit y abrir la ruta HKEY_CURRENT_USER\Control Panel\Desktop. Busca o crea el valor PaintDesktopVersion y ponlo en 0.

Reinicia el PC y ya tendría que haberse ido el mensaje, aunque probablemente siga apareciendo si tu versión de Windows ya es de las más actuales.

En lo personal, creo que la mejor opción en estos casos consiste en pasarse a Linux si no quieres comprar un nuevo ordenador, ya que hay opciones adaptables a todos los dispositivos, tanto si quieres seguir usándolo como hasta ahora como si lo necesitas para jugar un rato o almacenar archivos.

El salto a Linux, la opción más sensata: por dónde empezar

Como he mencionado, quizá el caso de este portátil que he revisado sea algo peculiar, pero en cualquier escenario la mejor opción para este tipo de situaciones es optar por dejar Windows en un arranque dual con alguna distro de Linux.

El salto es muy fácil incluso para principiantes, ya que muchas distribuciones cuentan con una interfaz personalizable muy parecida a Windows para que no te pierdas, además de que no hay incompatibilidad entre los archivos que ya tenías.

El ecosistema de Microsoft se basa en sus aplicaciones propietarias, que prácticamente siempre requieren de una suscripción de pago, mientras que en el entorno de Linux aparece LibreOffice, de código abierto, gratuita y con compatibilidad casi total.

Al principio, es normal que haya distros de Linux que puedan resultar agobiantes, pero hay algunas que creo que pueden servir para quienes busquen dar el salto desde Windows y, adicionalmente, no quieran rendirse en el primer momento.

Como recomendación general, siempre es mejor comenzar con una distro que ya esté preparada para no complicarse la vida –en Linux hay tantas opciones que muchas de ellas son solo aptas para profesionales y usuarios avanzados–, y aquí entran Ubuntu y Lubuntu.

Aunque la primera te servirá para uso general, puedes optar también en este campo por Linux Mint; en el caso de la segunda, es de las mejores si tu PC ya tiene un rendimiento poco eficiente y se queda congelado, ya que entra dentro de las más ligeras.

El salto desde el entorno de Windows puede suponer una gran barrera de entrada para usuarios nuevos, pero verás que estas distros de Linux no son más complicadas de utilizar que un móvil.

Esto se debe a que su capacidad de personalización ya está muy bien integrada, en menús fáciles de encontrar, además de que si quieres seguir aprendiendo de esto ecosistema podrás hacerlo con sus herramientas avanzadas.

En definitiva, si tu caso es como el de este ejemplo o tu PC ya se ha quedado algo viejo, lo más recomendable es cambiar de Windows a Linux o, al menos, dejar ambos sistemas disponibles en tu ordenador.