Graeme Peacock, experto en Linux: "Estos tres lenguajes de programación prácticamente extintos aún pueden ayudarte a conseguir un buen trabajo"

Graeme Peacock sobre este lenguaje
Graeme Peacock sobre este lenguajeMontaje/Freepik
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Dominar lenguajes de programación heredados como los que recomienda el experto Graeme Peacock te dará alta seguridad laboral y salarios elevados en sectores clave.

A pesar del dominio de Python, Rust o TypeScript en 2026, gran parte de la infraestructura crítica mundial sigue funcionando sobre tecnologías heredadas, por lo que no todo es inteligencia artificial al final.

Entre los trabajos con más demanda en programación, siempre hay un factor importante y es conocer las bases de las plataformas para bancos, compañías, sistemas públicos y mucho más

Es decir, la dependencia de ciertos lenguajes antiguos es lo que llama la atención de muchas compañías en un desarrollador, especialmente porque, al aprender sobre ellos, te conviertes automáticamente en un perfil especializado.

Como señala el experto Graeme Peacock, la escasez de profesionales capaces de mantener este software antiguo convierte a estos lenguajes olvidados en una alternativa estratégica para el ámbito laboral.

COBOL y Ada: dos veteranos que siguen siendo fundamentales en sectores críticos

COBOL y ADA
COBOL y ADAMontaje/Freepik

COBOL es probablemente el mejor ejemplo de cómo un lenguaje antiguo puede conservar una enorme relevancia. Creado a finales de los años 50 para facilitar el desarrollo de aplicaciones empresariales, sigue siendo una pieza esencial en gran parte de la infraestructura financiera mundial.

Diversos análisis del sector indican que aproximadamente el 95% de las transacciones en cajeros automáticos y cerca del 40% de los sistemas de banca online continúan dependiendo de aplicaciones basadas en COBOL.

La razón es sencilla: estos sistemas funcionan de manera fiable, procesan cantidades masivas de datos y llevan décadas demostrando estabilidad.

Muchas entidades financieras, aseguradoras y organismos públicos prefieren mantener y modernizar gradualmente estas plataformas antes que afrontar migraciones completas que podrían implicar riesgos operativos considerables.

Según Franklin University, el salario medio asociado a profesionales especializados en COBOL ronda los 99.700 dólares anuales, mientras que los perfiles más experimentados pueden superar los 167.000 dólares.

Otro caso llamativo es Ada, un lenguaje desarrollado originalmente para el Departamento de Defensa de Estados Unidos y diseñado pensando en la fiabilidad y la seguridad.

Su presencia sigue siendo habitual en sectores donde un error de software puede tener consecuencias graves, incluyendo sistemas aeroespaciales, defensa, control del tráfico aéreo o transporte avanzado.

Paul Jansen, CEO de TIOBE Software, llegó a afirmar: "Con las crecientes exigencias de seguridad, Ada, como lenguaje de sistemas para entornos críticos, probablemente sea el mejor superviviente".

Una de sus características más valoradas es el enfoque hacia la corrección del código mediante mecanismos que permiten detectar errores potenciales durante el desarrollo y la ejecución.

En julio de 2025 llegó a situarse en el noveno puesto del índice TIOBE, alcanzando la mejor posición de su historia y superando a tecnologías mucho más populares mediáticamente.

Perl todavía sobrevive y demuestra que los conocimientos de nicho pueden marcar la diferencia

Mientras COBOL domina el ámbito financiero y Ada mantiene su presencia en sistemas críticos, Perl continúa ocupando un espacio particular dentro de la administración de sistemas, la automatización y el mantenimiento de infraestructuras heredadas.

Lanzado en 1987 para entornos Unix, se ganó una reputación destacada por su capacidad para procesar texto, manipular archivos y trabajar con expresiones regulares, capacidades que influyeron directamente en tecnologías que siguen utilizándose actualmente.

Es cierto que Perl está lejos de sus años de mayor popularidad. Aun así, miles de organizaciones mantienen aplicaciones internas, herramientas de automatización y procesos empresariales desarrollados con este lenguaje.

La existencia de una enorme base instalada provoca que muchas compañías sigan necesitando profesionales capaces de comprender, actualizar y optimizar código heredado.

Precisamente ahí aparece la oportunidad: cuanto menor es la oferta de especialistas, mayor suele ser el valor de quienes conservan esas competencias.

La principal enseñanza que deja la reflexión de Graeme Peacock no es que debas abandonar tecnologías modernas para estudiar lenguajes antiguos.

El mensaje es diferente: en el mercado tecnológico existen segmentos donde la especialización pesa más que la popularidad. Saber COBOL puede ayudarte a entrar en el sector financiero; dominar Ada puede acercarte a proyectos aeroespaciales o industriales de alta seguridad; conocer Perl puede convertirte en una pieza valiosa para organizaciones que dependen de infraestructuras históricas.

Donde miles de candidatos compiten con conocimientos prácticamente idénticos, apostar por habilidades poco comunes puede proporcionarte una ventaja que resulta difícil de superar cuando estés en busca de trabajo.