Gregory Kurtzer, creador de Rocky Linux, crea Ginux: un kernel completo sin Linux con 139.000 líneas de código en solo 11 días

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Gregory Kurtzer ha creado un kernel desde cero con ayuda de la IA en solo 11 días. El proyecto se llama Ginux, tiene unas 139.000 líneas de código y ya puede arrancar Rocky Linux 10.
Si bien es cierto que la inteligencia artificial, en lo que a programación se refiere, se ha convertido en un gran aliado, crear un kernel desde cero ya son palabras mayores. Esto no es algo que la tencología pueda hacer sola. Hacen falta conocimientos, una estructura y comprobar que todo funciona bien. Pero si juntas la mente de Gregory Kurtzer y la IA, la cosa cambia.
Puede que a muchos este nombre no les suene, pero hablamos de uno de los creadores de CentOS y, cuando Red Hat cambió el rumbo de esta distribución, creó Rocky Linux como alternativa.
Ahora ha estado inmerso en un nuevo proyecto. Se llama Ginux y es un kernel nuevo que ha creado desde cero con ayuda de un agente de inteligencia artificial. En solo 11 días, el proyecto ya cuenta con unas 139.000 líneas de código, repartidas en más de 1.000 commits.
Como dato curioso, el nombre Ginux mezcla la "G" de GPT, por la inteligencia artificial que ha escrito parte del código, y de Greg, su propio nombre.
"Se trata de un núcleo x86-64 independiente, basado en Rust (no una bifurcación de Linux), con su propia gestión de memoria, proceso de arranque, planificador, modelo de procesos, sistemas de archivos, redes, dispositivos y capa de compatibilidad con Linux", comenta en un tuit.
Ginux ya puede arrancar perfectamente Rocky Linux 10 en una máquina virtual, aunque es cierto que aún quedan bastantes cosas que pulir.
Ginux no utiliza el kernel de Linux
Para entender realmente de qué hablamos, la base es que Ginux no es una distribución de Linux como Ubuntu, Debian o Rocky Linux, ni una versión modificada del kernel que utiliza este sistema operativo. Ginux tiene su propio kernel, creado desde cero y escrito mayormente en Rust.
Hablar de kernel es hablar del centro de todo, del corazón de un sistema operativo. Las distribuciones de Linux utilizan el kernel de Linux para funcionar. Ginux, por otro lado, tiene su propia forma de gestionarlo todo. No depende del kernel original, aunque intenta ser compatible con los programas que funcionan en Linux.
Es más, Kurtzer ha conseguido que algunos programas puedan ejecutarse sin tener que modificarlos para Ginux. Para ello, el proyecto viene con compatibilidad con la interfaz que utilizan los programas de Linux para comunicarse con el kernel.
¿Cómo ha conseguido crear tanto código en solo 11 días?
La inteligencia artificial ha sido su gran aliada. Según ha explicado Kurtzer, utilizó OpenAI Codex con el modelo GPT-5.6 Sol para crear Ginux durante esos 11 días.
El agente de IA se encargaba de escribir parte del código, realizar pruebas, intentar arrancar el sistema, ver si había errores y darle a Kurtzer correcciones. Después volvía a probar el resultado y repetía el proceso hasta ver realmente que todo funcionaba.
Pero lo cierto es que no fue tan sencillo como escribir un prompt sencillo y dejar que el chatbot hiciera todo el trabajo.
Kurtzer decidió cómo debía estar construido el sistema, qué objetivos tenía que cumplir y cómo comprobar que cada parte funcionaba. También preparó documentación para que la IA siguiera el diseño que este tenía en mente y no empezara a resolver cada problema de una forma distinta.
Básicamente, la inteligencia artificial hizo gran parte del trabajo de programación, pero una persona con la experiencia de este hacía falta para dirigirla y comprobar sus resultados. De ahí que el resultado haya tenido tanto éxito.
El propio Kurtzer ha puesto nombre a esta forma de trabajar: Human-Directed Agentic Engineering, algo así como ingeniería con agentes de IA dirigida por personas.
"Ginux es un prototipo de investigación, no un núcleo de producción ni un sustituto de Linux. La principal conclusión es que la IA puede generar software de sistemas complejos, pero la compatibilidad, la seguridad, el soporte de hardware, los estándares, la comunidad y el mantenimiento a largo plazo siguen siendo los principales obstáculos", comenta.
Eso sí, por ahora, Ginux funciona en máquinas virtuales con QEMU. Todavía no cuenta con soporte para ordenadores y no tiene compatibilidad con componentes como las tarjetas gráficas y las unidades NVMe.
Por el momento, aunque probablemente no se demore demasiado, no es un sistema que puedas instalar en tu ordenador. Es un proyecto experimental.


