He dejado Photoshop durante una semana por este programa gratis y me estoy planteando no volver

Esta aplicación creada por Canva reúne funciones propias de Photoshop, Illustrator, InDesign e inteligencia artificial en una sola herramienta, y además sin coste inicial.
Durante años los diseñadores gráficos han trabajado condicionados por un modelo de suscripción que no ha dejado margen de maniobra. Adobe marcó el ritmo y aprovechó su posición para imponer cuotas cada vez más altas. A pesar de que la crítica era constante, no había una alternativa real, hasta ahora.
Canva ha decidido liberar la suite Affinity, su competidor directo, y eso ha cambiado por completo el panorama para los creativos y diseñadores. Y es que cuando pruebas una herramienta profesional sin coste inicial, la pregunta aparece sola: ¿merece la pena seguir pagando una suscripción tan alta?
El movimiento que ha roto el tablero
El anuncio de Canva no fue un simple gesto comercial, sino que la compañía llevaba meses integrando Affinity tras su compra y mantenía intacto el modelo de pago único. De repente, decide convertir toda la suite en gratuita.
No se trata de una aplicación nueva ni de una propuesta experimental, de hecho esta suite era, desde hace años, la única alternativa seria a Photoshop, Illustrator e InDesign. Su barrera siempre fue el precio, pero con esa limitación eliminada, el panorama cambia.
De esta manera, Canva busca algo más que captar nuevos usuarios, sino que ahora quiere entrar directamente en el terreno profesional, un espacio dominado por Adobe desde hace décadas.
Al liberar Affinity, introduce un golpe directo en un mercado donde pocos se habían atrevido a competir. Lo relevante es que ahora puedes usar una suite completa sin suscripciones ni contratos anuales. Eso abre una puerta que llevaba cerrada demasiado tiempo.
Una suite compacta que reúne tres programas clásicos en una sola app

La unificación es uno de los mayores aciertos de Affinity, y es que lo que antes eran tres programas separados se convierte en una sola aplicación con cuatro pestañas: Vector, Píxel, Diseño e IA.
Con este sistema no necesitas saltar constantemente entre softwares distintos para completar un proyecto. Puedes retocar, ilustrar y maquetar sin cerrar el documento. Al final, la experiencia resulta familiar desde el primer minuto.
Las herramientas responden igual que en Adobe, donde los paneles se sienten conocidos, los atajos son casi los mismos y la curva de adaptación es mínima. Además, puedes abrir sin problema archivos .psd, .ai o .indd, algo decisivo si trabajas en entornos mixtos o recibes material de otros estudios.
Affinity está diseñada para que no notes el cambio, por lo que si vienes de Photoshop o Illustrator, te mueves por la interfaz con naturalidad. No tienes la sensación de estar probando un sustituto menor, sino una herramienta profesional que ya estaba preparada para competir.
Ventajas reales frente a Adobe: velocidad y flujo de trabajo
Una de las diferencias más significativas está en la forma de trabajar. Con Affinity tienes un único formato de archivo (.af) para todo el proyecto, por lo que las capas vectoriales y raster conviven sin fricciones.
No dependes de múltiples aplicaciones abiertas ni de procesos de guardado intermedios, también ganas velocidad. El sistema de pestañas recuerda a DaVinci Resolve, donde todo está integrado y el flujo avanza sin interrupciones.
Otro punto a favor es la estabilidad, donde la suite funciona de forma sólida tanto en Windows como en macOS. Y la carga inicial es rápida, incluso en equipos modestos. Pero no todo es perfecto, hay menús menos intuitivos que requieren algo de paciencia.
Algunos atajos no coinciden con los de Adobe y obligan a adaptarte. Ciertas herramientas dependen de complementos, lo que añade un paso extra, son detalles que no rompen la experiencia, pero conviene tenerlos en cuenta.
El punto crítico tiene que ver con la inteligencia artificial, ya que esta pestaña no es gratuita, para acceder a sus funciones necesitas una suscripción de 12 euros al mes. Sigue siendo una cifra muy inferior a los más de 120 euros que cobra Adobe por sus programas principales, pero rompe la idea de "suite totalmente gratuita".
¿Es momento de dejar Adobe?
Affinity tiene capacidad para sustituir a Photoshop, Illustrator e InDesign para una gran parte de usuarios avanzados. No empuja a nadie a cambiar, pero por primera vez la elección es real. Puedes trabajar con herramientas profesionales sin asumir una cuota mensual que se dispara cada año.
Las funciones de IA de Adobe siguen siendo superiores, pero la diferencia de precio es difícil de justificar para muchos profesionales que no necesitan esas opciones a diario. Aquí es donde la suite de Canva se vuelve atractiva.
La decisión de la compañía no es destronar a Adobe, pero inaugura la competencia más seria que ha tenido en dos décadas. Tú decides si quieres seguir pagando la suscripción o probar un camino que, al menos durante la primera semana, demuestra que quizá no sea necesario volver atrás.

