He probado más de 50 distros de Linux y estas son las que siempre tengo en mi PC

Si quieres tener a mano todas tus distros de Linux favoritas, puedes configurar una memoria USB para utilizarlas fácilmente cuando quieras.
Aunque Windows continúa siendo el líder indiscutible en cuota de mercado en portátiles y ordenadores de sobremesa, Linux permite acceder a un mundo prácticamente infinito de posibilidades con sus distribuciones.
Precisamente, mi portátil tiene Windows 11 de fábrica como sistema operativo principal, pero tras probar decenas de distros de Linux decidí mantener varias siempre disponibles.
Como la primera distro que probé de Linux hace ya 15 años fue Ubuntu, esta es indiscutible y la tengo configurada para arranque dual en el propio portátil, aunque para las demás he preferido la virtualización y el arranque desde USB.
Entre mis favoritas, que son varias –más aún con el gran mantenimiento de estas–, aparecen algunas que son muy ligeras, como Lubuntu; otra que tiene detrás a Cloudflare como patrocinador, como es CachyOS, y otras para llevar directamente en un pendrive.
Lo más recomendable para probar todas ellas sin que esto afecte a tu equipo principal es utilizar máquinas virtuales o, mejor aún, tenerlas disponibles en una memoria USB.
Estas son las distros de Linux que siempre tengo a mano en mi ordenador y cómo tenerlas directamente disponibles en cualquier dispositivo de almacenamiento que tengas por casa.
Las distros de Linux que siempre tengo a mano
Aunque tengo el arranque dual con Ubuntu, lo cierto es que es la distro de Linux que menos utilizo a día de hoy, ya que he encontrado algunas que se han convertido en mis favoritas para cualquier tarea.
Una de las grandísimas ventajas de Linux es su versatilidad en distros, por lo que conviene elegir detenidamente cuál se adapta más a tu uso: si buscas algo más profesional, si necesitas más privacidad, si tu PC no tiene muchos recursos e incluso si llegas desde Windows o macOS y buscas algo más familiar.
Quizá si ya has probado Ubuntu o Linux Mint, lo mejor es que consideres tener a mano Fedora Workstation, una de las que ofrece los últimos escritorios de GNOME, por lo que se siente muy minimalista y moderna.
En caso de que tu ordenador se haya quedado algo anticuado con el paso de los años, una de las imprescindibles es Lubuntu, una versión ligera que es capaz de correr en un ordenador con más de 10 años a sus espaldas.
Si lo que te interesa es el ámbito de la privacidad, una obligatoria es Tails, que se instala directamente en una unidad de almacenamiento USB y olvida todo tras desconectar el dispositivo. Además, también se cataloga entre las más ligeras.

Un escalón por encima en dificultad, y basada en Arch, aparece CachyOS, la distro que tiene de patrocinadores a Cloudflare, CDN77 y Framework, con una interfaz muy pulida si te gustan las distribuciones del mundo de Arch Linux.
Por último, hay una que siempre me reservo para ver sus cambios, ya que creo que es perfecta para usuarios que llegan desde otros sistemas, como Windows o macOS. En este caso, hablo de Zorin OS, la más cómoda para migrar de forma que no se haga muy complicado.
Sea como sea, para tener tantas distros vas a tener que elegir una opción: crear diferentes máquinas virtuales, realizar particiones de disco o utilizar WSL si usas Windows. Pero hay una alternativa mucho mejor y más sencilla.
Cómo tener todas estas distros disponibles en un USB
De todas las distros mencionadas, hay que destacar que la que llega para utilizar directamente mediante un pendrive es Tails, por lo que es necesario que esta la tengas en uno en el que no haya otras.
Esto hará que Tails sea verdaderamente privada, ya que está pensada para no dejar ningún tipo de rastro al navegar o en la máquina a la que te hayas conectado, en nuestro caso, el PC.
La forma más fácil de tener todas tus otras distros en una memoria USB es con Ventoy, una herramienta de código abierto que permite tenerlas todas en el mismo lugar y listas para ejecutar.
Para configurar tu USB con varias distros, accede a la página de descarga de Ventoy, descarga el archivo ZIP, instala la aplicación y aparecerá como una unidad de almacenamiento más de tu PC.
En la carpeta que te aparezca como nueva, simplemente copia y pega los archivos ISO de las distros que quieras tener a mano; tras esto, tendrás una unidad USB lista para arrancar cualquiera de tus favoritas.
Si necesitas que sean persistentes, necesitarás ejecutar como administrador dentro de la carpeta que descargaste de Ventoy el archivo Ventoy Plugson.exe y elegir tu unidad USB cuando aparezca la opción en el menú desplegable.
Se abrirá una nueva ventana en tu navegador web –no necesitas conexión– en la que tienes que elegir la opción Persistence Plugin. Ventoy permite descargar archivos de persistencia –los que permiten no perder los datos tras desconectar el USB– desde su web oficial.
Solo tienes que descargarlos, descomprimir las carpetas y unirlos todos en una carpeta titulada persistence en tu dispositivo de almacenamiento.
Como ves, no hay prácticamente ninguna excusa para no probar el entorno de Linux, más aún con todas las distros que has visto aquí, bastante accesibles si quieres tener un repertorio variado para comenzar.
