LibreOffice se defiende de las acusaciones de rechazar la IA, pero utilizarla para generar su código: "Eso no es chapuza"

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Aunque TDF afirma que LibreOffice no integra IA y sus desarrolladores principales no usan modelos de lenguaje, commits de 2026 revelan que colaboradores externos sí recurren a Claude y GitHub Copilot.
LibreOffice defiende que su suite ofimática no tiene inteligencia artificial generativa integrada, pero tres modificaciones publicadas en su repositorio reconocen el uso de Claude y GitHub Copilot. El usuario argv[-1] dijo sobre estos cambios en una publicación en Mastodon, donde señaló que algunos colaboradores habían recurrido a estas herramientas para resolver problemas y generar partes del código de la suite. The Document Foundation, responsable del proyecto, ha salido al paso de las críticas y sostiene que no existe contradicción entre mantener la IA fuera de sus aplicaciones y permitir que determinados colaboradores la utilicen durante el desarrollo, ya que la diferencia está en qué tecnología recibe el usuario y qué herramientas emplean quienes programan el software.
Cabe señalar que la fundación asegura que sus desarrolladores principales no utilizan modelos de lenguaje, aunque reconoce que algunos colaboradores externos sí pueden apoyarse en ellos. Y para aceptar esas aportaciones, exige que se declare el uso de IA y que el código pase una revisión en la que se compruebe que funciona y que su responsable entiende lo que ha presentado. Esta postura llega después del lanzamiento de LibreOffice 26.8, una versión con la que la organización reafirmó su decisión de no integrar funciones de IA ni depender de servicios externos para procesar los documentos, ya que el objetivo es mantener una alternativa para quienes prefieren trabajar con sus archivos sin enviarlos a plataformas de terceros.
Qué código de LibreOffice recibió ayuda de Claude y Copilot

Los tres cambios señalados por argv[-1] permiten conocer con bastante precisión cómo se utilizaron estos asistentes inteligentes. Los dos primeros se publicaron en abril de 2026 y reconocen el uso de Claude Sonnet 4.6 Extended, donde uno corrige un problema relacionado con la herencia del tamaño de letra al establecer determinados estilos de párrafo en Writer, mientras que el otro introduce la posibilidad de utilizar tamaños de fuente relativos en los estilos de las celdas de Calc. En ambos casos, el registro del repositorio indica que Claude ayudó a encontrar la solución.
En cuanto al tercer cambio, llegó en septiembre y añade un botón para copiar imágenes desde el cuadro de diálogo de capturas de pantalla. En esta ocasión se utilizó GitHub Copilot desde Visual Studio Code. El asistente ayudó a generar la clase "BitmapTransferable", mientras que el método "copyButtonHandler" se escribió manualmente, aunque contó con asistencia de IA y autocompletado. Los registros públicos permiten distinguir qué partes recibieron esa ayuda, por lo que no sería correcto afirmar que las tres funciones fueron generadas íntegramente por inteligencia artificial.
LibreOffice mantiene su apuesta por no integrar IA y estas son sus condiciones

Italo Vignoli, portavoz de The Document Foundation, explicó a The Register que las declaraciones de LibreOffice sobre la ausencia de inteligencia artificial se refieren a las funciones disponibles en el programa, no a todas las herramientas que pueden intervenir en su desarrollo. La organización considera que una contribución asistida por un modelo de lenguaje puede ser válida siempre que se comunique esa circunstancia y se compruebe el resultado. También establece una prohibición específica para los estudiantes que participan en el proyecto, que no pueden utilizar LLM para preparar sus aportaciones.
La revisión humana es una parte esencial de esta política, por lo que no basta con presentar una modificación generada o sugerida por un asistente, sino que el colaborador debe poder explicar el código y responsabilizarse de su funcionamiento. Esto no garantiza que nunca se introduzcan errores, pero permite que el proyecto evalúe las contribuciones antes de incorporarlas, sobre todo porque la privacidad es uno de los argumentos centrales de esta decisión. Al no tener funciones generativas que dependan de servicios externos, LibreOffice permite trabajar sin enviar documentos a plataformas de IA para procesarlos.
Revisamos cuidadosamente las contribuciones de los usuarios para asegurarnos de que la calidad del código sea buena y de que el autor del parche comprenda su propio código. Las LLM están prohibidas para los estudiantes. Eso no es "chapuza".
Es una diferencia que puede resultar importante para empresas, administraciones y usuarios que manejan información confidencial, aunque la postura tampoco es compartida por todos los proyectos relacionados con su ecosistema. Collabora CODE 26.04, por ejemplo, ha avanzado en la integración de herramientas de inteligencia artificial, y aunque ambas soluciones comparten una base tecnológica, sus decisiones sobre estas funciones son diferentes.
The Document Foundation comunicó el pasado 21 de octubre que LibreOffice había alcanzado los 9,4 millones de descargas en ocho semanas, aunque no atribuyó ese crecimiento a su rechazo a integrar IA. Así que la polémica deja sobre la mesa una cuestión relevante para el software de código abierto, donde la transparencia ya no consiste únicamente en publicar el código, sino también en explicar qué herramientas han participado en su creación y quién asume la responsabilidad del resultado.