Linux 7.3 soluciona un fallo que llevaba años escondido en el kernel y que podía hacer desaparecer datos en silencio

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Este error lleva escondido en el kernel desde 2023 y era capaz de hacer desaparecer todo tipo de datos sin que apenas te enterases. La correción no llegará hasta que salga Linux 7.3.
Linux 7.3 parece que va a venir con la solución a un problema muy serio. Se trata de un fallo que estaba totalmente oculto en el kernel desde 2023 y que, en algunos casos, podía provocar que los datos escritos por una aplicación desaparecieran sin que el usuario se enterase de absolutamente nada.
Lo que más preocupa aquí es precisamente esto último. No estamos ante un fallo que dé pie a un reinicio, un bloqueo del sistema o un mensaje de error. En este caso, una aplicación podía escribir datos y el kernel podía terminar perdiéndolos mientras el sistema seguía funcionando como si nada.
El problema se ha corregido durante el desarrollo de Linux 7.3, que todavía está en fase de pruebas. La solución ya ha sido integrada en esta versión y también está marcada para llegar a las ramas estables de Linux que todavía reciben soporte.
Parece que no habrá que esperar a que llegue en octubre Linux 7.3 para tener la corrección y ya estarían trabajando en una actualización general. Lo curioso de todo esto es que el cambio es muy pequeño y el parche modifica una sola línea de código.
Lo curioso de todo esto es que el cambio es muy pequeño y el parche modifica una sola línea de código.Lo curioso de todo esto es que el cambio es muy pequeño y el parche modifica una sola línea de código.
Un error que llevaba oculto desde Linux 6.6
El problema parece que se introdujo en julio de 2023 y está oculto en las versiones del kernel desde Linux 6.6. Es decir, ha podido convivir con distintas distribuciones y servidores durante años.
Eso tampoco significa que alguien haya estado ocultándolo porque sí. Estos errores son muy complicados de encontrar porque no es algo recurrente que dé la cara en cualquier acción. Hacen falta unas condiciones muy concretas y, además, el resultado puede ser simplemente que determinados datos no hayan quedado guardados como deberían.
De hecho, el fallo se reportó a comienzos de septiembre de 2026 junto con un pequeño programa escrito en C capaz de reproducir el comportamiento. A partir de ahí se preparó la corrección que ahora ha llegado al kernel.
Expertos en ciberseguridad localizan un error en Linux "dormido" durante 16 años y alertan
Lo cierto es que esta no es la primera ni la segunda vez que encuentran un error grave escondido en el kernel y del que nadie se había percatado de que estaba ahí.
Sin ir más lejos, hace unos meses, un investigador descubrió un fallo en el kernel de Linux que llevaba nada menos que 16 años escondido. El agujero de seguridad, bautizado como Januscape, se ha registrado de forma oficial con el código CVE-2026-53359.
En cuanto a su peligrosidad, lo cierto es que no hablamos de algo precisamente inocente. Permitía a un atacante llevar a cabo algo muy peligroso: una fuga de máquina virtual (VM escape). Esto significa que un hacker puede romper la barrera de protección que separa a un usuario de otro dentro de un mismo servidor en la nube y tomar el control total de la máquina central.
La vulnerabilidad fue encontrada por el experto en ciberseguridad Hyunwoo Kim, que demostró cómo aprovechar este error dentro del hipervisor KVM de Linux.
Como resultado, lo que este podía hacer iba desde provocar una caída total del servidor o, en el peor de los casos, leer y robar los datos confidenciales de los vecinos.


