El parche de Microsoft para acelerar el Explorador de archivos en Windows 11 es un desastre: sigue siendo lento y duplica el uso de la RAM

Microsoft ha intentado arreglar el explorador de archivos de Windows 11 con un parche, pero le ha salido mal la jugada. Funciona casi que peor y los usuarios están hartos.
Desde hace años, muchos usuarios de Windows 11 se quejan de que el explorador de archivos va más lento que en Windows 10. Carpetas que tardan en abrirse, clics derechos que se congelan… nada grave, pero sí lo suficiente como para que la gente se harte.
Microsoft, tras un tiempo, decidió actuar. Publicó un parche que prometía hacer más rápido el explorador, cargándolo automáticamente en segundo plano al iniciar el sistema. La idea era hacer todo el proceso casi instantáneo.
Pero los resultados de las pruebas recientes son un desastre. Según un análisis, con ese parche activo el uso de RAM del explorador casi se duplica y pasa de usar unos 32–35 MB a alrededor de 67 MB cuando está precargado.
Y si bien es cierto que, en algunos PC, se nota una apertura más rápida, la diferencia es tan pequeña que casi ni se nota.
Además, el parche apenas mejora la carga inicial: los menús contextuales al hacer clic derecho siguen reaccionando muy lentos, como si casi no hubiesen tocado nada. En pocas palabras, la experiencia general sigue siendo nefasta.
¿Por qué sigue lento el explorador incluso tras el parche de Microsoft?
Por lo que se ha podido saber, la raíz del problema no está en la carga, sino en la estructura del propio explorador en Windows 11. Cuando Microsoft le dio un lavado de cara a la interfaz, mezcló el núcleo clásico de Windows 10 con nuevos elementos de interfaz creados en un sistema más moderno y pesado (WinUI/XAML).
Esta mezcla significa que cada vez que abres una carpeta o un menú, Windows tiene que gestionar más capas: las viejas, las nuevas, las translaciones, los efectos… Y al final, el problema de todo viene de más adentro, en concreto de su propia arquitectura.
En pocas palabras, este parche tan solo sirve para maquillar algo que está mal desde el principio. Por eso muchos usuarios siguen diciendo que, con Windows 10, todo era más fluido.
Los usuarios están hartos de un Windows 11 que ni siquiera con parches va bien
Como era de esperar, y teniendo en cuenta lo esperado que este parche, los foros y redes sociales se han llenado de críticas. Muchos consideran que la nueva versión del explorador es tan solo una capa para tapar algo antiguo.
"Cada actualización lo vuelve más lento. Este parche no arregla el problema, solo añade más consumo a cambio de un mínimo de velocidad", comenta un usuario.
Algunos expertos, por su parte, añaden que este parche tiene aspecto de solución de urgencia, un parche rápido para calmar las aguas, más que un arreglo real. Pero ni eso les está saliendo bien.
¿Y ahora qué puede hacerse mientras tanto?
Mientras Microsoft se vuelve a tomar su tiempo para decidir qué hacer, hay algunas soluciones que puedes llevar a cabo por tu cuenta:
- Puedes desactivar el sistema de precarga automático desde las opciones del explorador. Eso bajará su uso de RAM y evitará que esté corriendo siempre en segundo plano.
- También puedes cambiar la carpeta de inicio por defecto: en lugar de que abra la vista "Inicio", que carga muchos elementos extra, configúralo para que abra "Este equipo" o una carpeta concreta.
- Si eso no es suficiente y necesitas algo que vaya más rápido, puedes valorar el uso de un gestor de archivos alternativo. Existen programas gratuitos o de pago que son casi iguales que el de Windows 11, pero más rápidos.