Sparky Linux sale al rescate de los ordenadores más antiguos y restaura la compatibilidad con 32 bits

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Esta distribución de Linux acaba de dar marcha atrás para ofrecer de nuevo una versión para ordenadores de 32 bits. Su última actualización recupera el soporte para PC antiguos que todavía funcionan.
Hay ordenadores que ya tienen sus años, pero muchos siguen funcionando casi sin problema alguno. Sin embargo, y tal y como está sucediendo con Windows 11, cada vez menos sistemas operativos sirven para configuraciones que ya se han quedado anticuadas. Esta distribución de Linux acaba de acordarse de ellos y ha recuperado el soporte para procesadores de 32 bits con su versión 8.4.
Una decisión a contracorriente, pero que a muchos usuarios seguro que les encanta. El problema es que este sector lleva años tratando de dejar atrás los 32 bits.
Los ordenadores actuales utilizan prácticamente todos procesadores de 64 bits y muchas distribuciones de Linux también han abandonado las versiones antiguas. Incluso SparkyLinux había dejado de ofrecer su versión de 32 bits cuando llegó su generación 8.
Ahora los desarrolladores han cambiado de idea. Con SparkyLinux 8.4 vuelven a estar disponibles las imágenes para ordenadores con procesadores de 32 bits. Para estos, si todavía hay gente utilizando esos equipos y funcionan, piensa que por qué no darles una oportunidad más.
¿Qué ordenadores pueden instalar SparkyLinux de 32 bits?
No hablamos de una versión normal de SparkyLinux a la que simplemente se le ha quitado alguna función. El proyecto ha preparado una edición mucho más ligera para que pueda funcionar en PC con pocos recursos.
Hay dos opciones. Una es MinimalGUI, que utiliza Openbox como escritorio. Es la opción más potente para la mayoría de usuarios porque permite utilizar el ordenador con una interfaz gráfica, abrir programas y moverse por los archivos como haríamos normalmente.
La otra es MinimalCLI, que funciona directamente desde el terminal. Está pensada para quienes saben usar a la perfección Linux mediante comandos y quieren montar un sistema muy básico sobre el que instalar únicamente lo que necesitan.
Lo maravilloso de ambas versiones es que ninguna exige demasiado al PC. Openbox es un escritorio bastante sencillo y ligero. No vas a ver grandes maravillas como en otras distribuciones de Linux, pero tampoco es lo que busca alguien que quiere recuperar un PC de hace muchos años.
¿Merece la pena instalar Linux en un ordenador tan antiguo?
Depende de lo que quieras hacer con él. Si tienes un PC viejo que todavía funciona, pero que ya no puede instalar Windows 11 (pero tampoco te quieres deshacer de él), SparkyLinux puede ser una muy buena forma de darle otra oportunidad.
Eso sí, hay que tener claro lo que te vas a encontrar y que aquí no hay magia. Instalar Linux no convierte un ordenador antiguo en uno nuevo. Si el procesador tiene 20 años, seguirá teniendo un procesador de 20 años después de instalar SparkyLinux.
Tampoco significa que todas las aplicaciones vayan a funcionar. Muchas han dejado atrás los 32 bits y algunas necesitan bastante más memoria y potencia de la que puede dar un PC antiguo. El propio navegador web, por ejemplo, puede ser un problema si hablamos de un ordenador que ya va muy justo.
Aun así, si quieres dejar este PC para solo algunas tareas, tiene mucho sentido. Un ordenador viejo puede convertirse en un equipo para escribir, ver documentos, reproducir archivos locales, gestionar una pequeña red o simplemente servir como dispositivo secundario.
La versión de 32 bits de SparkyLinux 8.4 está disponible gratis y se puede descargar desde la página oficial del proyecto. Para quien tenga uno de esos viejos PC guardado cogiendo polvo y quiera volver a encenderlo, al menos ahora existe una opción más antes de darlo por perdido.


