Windows 11 se tiñe de rojo: un bug convierte los juegos y vídeos en escenas de terror

Windows 11 error
Windows 11 errorGenerada con IA

Microsoft ha solucionado un fallo que volvía rojos los juegos y vídeos en Windows 11, pero la actualización que lo arregla ha traído consigo un nuevo error que afecta al Administrador de tareas.

Puede suceder que el sistema operativo Windows experimente multitud de errores, y algunos de ellos pueden arruinar por completo la experiencia de usuario.

Microsoft acaba de reconocer un error particular en Windows 11 que provoca que algunos juegos y vídeos aparezcan con un tinte rojizo tras instalar determinadas actualizaciones, especialmente la opcional de agosto (KB5064081) y las posteriores.

Aunque la compañía aclara que no se trata de un fallo generalizado, sí confirma que el problema está relacionado con el modo HDR y la forma en que el sistema operativo procesa los colores y el brillo de la pantalla.

La buena noticia es que Microsoft ya ha lanzado una solución: el parche que corrige este fallo está incluido en la actualización opcional de octubre de 2025 (KB5067036) y también formará parte del conjunto de actualizaciones de seguridad del próximo martes de parches, previsto para el 11 de noviembre.

Además del fallo del tinte rojo, se ha descubierto otro problema que afectaba a la forma en que se actualizaba el contenido en pantalla cuando una aplicación o un juego a pantalla completa se ejecutaba en segundo plano. En ciertos casos, los navegadores o las aplicaciones parecían congelarse parcialmente, y solo se actualizaban al mover el cursor o interactuar con la ventana.

Según Microsoft, este problema se debía a un fallo en el sistema de renderizado de Windows 11. En sus notas de versión, la compañía explicó que “las aplicaciones y navegadores pueden mostrar contenido parcialmente sin actualizar cuando otras aplicaciones maximizadas o a pantalla completa están procesando en segundo plano”.

Sin embargo, la misma actualización de octubre que corrige estos errores ha introducido un nuevo fallo: el Administrador de tareas no se cierra correctamente, ya que continúa ejecutándose en segundo plano incluso después de pulsar el botón de cierre. Esto puede provocar un consumo excesivo de recursos y ralentizar el sistema.

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