Se acabaron los dolores de cabeza para elegir la mejor tarjeta SD para tu Raspberry Pi

Raspberry Pi acaba con los dolores de cabeza de miles de compradores al elegir la mejor tarjeta SD: venderá sus propios modelos con Raspberry Pi OS instalado por defecto.
La Raspberry Pi nació en 2012 como una placa base para proyectos educativos en aulas de tecnología, pero el dispositivo cada vez tiene mayor potencial con infinidad de funciones que se pueden ejecutar gracias al sistema operativo que se inserte en la tarjeta SD. Los usuarios pueden controlar una luz LED, construir un servidor casero, diseñar un sistema de automatización del hogar, incluso ejecutar Doom.
Este mini PC puede sacar todo su potencial gracias a una tarjeta SD que se convierte en el cerebro de la SBC. Las tarjetas SD se conectan a un ordenador, desde donde se transfiere el sistema operativo que elijas para la Raspberry y luego se introduce en la placa base.
Raspberry Pi ha acabado por fin con las dudas de muchos usuarios acerca de qué tarjeta SD elegir. La empresa detrás de esta placa base ha anunciado que lanzará su propia serie de memorias flash extraíbles que se adaptan a cada Pi.
Nuevas tarjetas SD homologadas para Raspberry Pi

La configuración inicial de Raspberry Pi puede ser compleja para los compradores que no están familiarizados con esta tecnología, pero la empresa ha decidido ponérselo más fácil. Raspberry ha anunciado una colaboración con Longsys para lanzar sus propias tarjetas SD.
Estas memorias flash extraíbles estarán diseñadas para cada modelo de la Pi mejorando así la compatibilidad con la placa. Las microSD de la marca tendrán la opción de configurar el modo de cola de comandos (CQ) para una mejor respuesta de la tarjeta.
"Estas tarjetas de clase A2 ofrecen un rendimiento de lectura y escritura aleatoria excepcional en toda la gama de computadoras Raspberry Pi, y cuando se usan en Raspberry Pi 5, admiten más comandos para un rendimiento aún mayor", según un comunicado en su blog.
Las personas que compren una Raspberry Pi recibirán una tarjeta SD precargada con el software Raspberry Pi OS si previamente la añaden al carrito. La posibilidad de que la empresa aprovechase la oportunidad para subir el precio de las memorias estaba encima de la mesa, pero ha optado por hacerlas accesibles a todos los compradores con un precio de menos de 10 euros.