El antiguo CEO de Google alerta del principal riesgo de la inteligencia artificial: “Las novias con IA”

Para Eric Schmidt, antiguo CEO de Google, la inteligencia artificial puede ser un peligro para los adolescentes que se enamoren de ella, y provocar obsesión y soledad. Las relaciones entre personas y robots han sido recurrentes en la ciencia ficción.
Si eres aficionado a las películas de ciencia ficción, te habrás dado cuenta de que existe un tema recurrente en el cine de un tiempo a esta parte: las novias con IA. Films como Her, Ex Machina o Robot de compañía han tratado la cuestión desde un punto de vista relativamente fantástico. Incluso la popular Black Mirror de Netflix ha jugado con esa posibilidad alguna vez.
Sin embargo, ¿qué sucede en la vida real? Ahora que la inteligencia artificial está más de moda que nunca y parece dispuesta a revolucionarlo todo, ¿también puede hacerse un hueco importante en el corazoncito de los usuarios?
Según un antiguo CEO de Google, la posibilidad existe, pero otra cosa es que pudiese considerarse buena idea. Más bien provocaría justo lo contrario.
El peligro de las novias con IA
Eric Schmidt ha sido uno de los profesionales más importantes en la historia de Google. Se unió a la compañía en 2001, y gracias en gran medida a su trabajo, la empresa dejó de ser un buscador para ofrecer también herramientas como Gmail, Google Maps, Android o YouTube. Bajo su dirección, Google salió a bolsa en 2004, convirtiéndose en un auténtico gigante tecnológico.
Con todo esto es fácil darse cuenta de que no se trata precisamente de un cualquiera cuando trata temas como la inteligencia artificial, algo sobre lo que opina con frecuencia. En esta ocasión, tal y como recoge el portal TechSpot, para advertir de los riesgos que pueden suponer las relaciones románticas asociadas a esta tecnología, especialmente entre los jóvenes.
En su opinión, las novias o novios creadas con IA no son una buena idea, y mucho menos podrían llegar a convertirse en una alternativa a las parejas convencionales. Al menos, no desde un punto de vista saludable. Para él, estos vínculos humano-máquina podrían ser perjudiciales para los chavales, provocando obsesiones o patologías radicalizas y extrañas.
Además, ateniendo a sus palabras, podría decirse que finalmente el remedio resultaría peor que la enfermedad. Es decir, que probablemente los jóvenes que se buscaran una pareja virtual con IA para escapar de la soledad, terminarían sintiéndose más solos al final. ¿La solución? Que los padres vigilaran de cerca en la medida de lo posible lo que hacen con la tecnología sus hijos.
Un problema de madurez emocional
Eric Schmidt se muestra preocupado no solo por las posibilidades de la inteligencia artificial (no todas buenas, según reflexiona), sino también por las de la propia Internet. El ingeniero piensa que todo ha cambiado desde sus días en Google, y que precisamente todo lo que se puede hacer hoy en día con la tecnología no es proporcional a la madurez emocional que manejan muchos jóvenes.
Schmidt piensa que será algo que habrá que regular en el futuro. Sobre todo si finalmente las películas de ciencia ficción tienen razón, y las IA o directamente los robots amenazan con volverse románticamente atractivos para la gente. ¿Podría suceder realmente algo así? Según casos que ya se han dado, que nadie tenga dudas al respecto.