Bill Gates advierte a la generación Z: "Saber de IA no asegurará tener trabajo"

El conocido fundador de Microsoft, ahora reconvertido en filántropo, ha cambiado su mensaje: de ser una enamorado de esta tecnología a tener ciertos recelos.
Tirando de hemeroteca, da la impresión de que el popular Bill Gates ha cambiado de opinión. O, al menos, que ha matizado mucho sus palabras. Hace no demasiado, su mensaje con respecto a la inteligencia artificial era alegre y positivo. Casi en la misma línea que otros optimistas como Sam Altman o Elon Musk. Pero de un tiempo a esta parte, es más cauto con sus palabras.
La realidad está ahí, y lo cierto es que las consecuencias de la inteligencia artificial se están dejando ver en muchos sentidos. Un buen número de compañías tecnológicas ya han tomado cartas en el asunto y han llevado a cabo numerosos despidos. En teoría, no por culpa de la IA, pero tampoco es tan difícil sumar dos más dos. La automatización de muchas tareas ya es una realidad.
La advertencia de Bill Gates a los miembros de la generación Z
Suele decirse que rectificar es de sabios. En cierto sentido, eso es precisamente lo que ha hecho Bill Gates. El fundador de Microsoft comentaba hace unos meses que la IA sería una especie de compañero para los trabajadores, un complemente útil, sí, pero complemento al fin y al cabo. Ahora, por el contrario, parece considerar que las pérdidas de empleo son inevitables.
Sobre todo para los jóvenes. En unas declaraciones recientes, ha sido principalmente a ellos a quienes se ha dirigido. Según su nuevo criterio, el saber manejar herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT no garantizará a los miembros de la generación Z una seguridad laboral. Aunque considera esta tecnología como "divertida", no evitará un importante número de despidos.
En la misma línea, Gates destaca que tanto trabajos de oficina como manuales están en riesgo de automatización. ¿Y cómo podrán entonces los jóvenes de la generación Z enfrentarse a ello? Pues más que nada desarrollando otros tipos de habilidades y adaptándose a los tiempos que corren y que, visto lo visto, correrán. Insiste una y otra vez de la necesidad de un aprendizaje continuo.
Al final, pueden existir opiniones muy distintas, pero los hechos están ahí, y contra ellos es imposible argumentar, ni siendo el mismísimo Bill Gates. El empresario, querido por unos y bastante detestado por otros, se ha tenido que rendir a ellos. Gates alerta que muchos trabajos de nivel inicial han desaparecido, con un desplome del 35% en ofertas laborales desde el pasado 2023.
¿Una década de decadencia?
De esta forma, es fácil darse cuenta que Bill Gates ha ido variando sutilmente su discurso: de abrazar sin concesiones a la IA, a comenzar a mirar poco a poco hacia otros lados. ¿Y si quienes dicen que esta tecnología será un problema tienen razón? Gente como Mo Gawdat, antiguo empleado de Google, quien advirtió hace poco que los próximos diez años serán dramáticos.
Echando la vista atrás, no sería de extrañar. Si realmente la inteligencia artificial es una revolución, como casi todo el mundo dice, hay que tener en cuenta que las revoluciones nunca son sencillas. Y que, incluso en el mejor de los casos, casi siempre dejan a muchos caídos por el camino.