Bill Gates y Elon Musk no llevan razón: un experimento con IA los contradice

Los fundadores de Microsoft y Tesla llevan tiempo asegurando que la inteligencia artificial cambiará el mundo laboral, ¿pero y si estuviesen equivocados?

Tanto Bill Gates como Elon Musk parecen tenerlo clarísimo: la inteligencia artificial es el futuro laboral. O lo que es lo mismo, dentro de no demasiado la mano de obra humana quedará obsoleta. En el caso del fundador de Microsoft, incluso se atrevió a dar una fecha concreta: dentro de un año y medio. Aunque de esto ya ha pasado más de un año, y aún no se ha cumplido

¿Y qué dice Elon Musk? Pues con su vehemencia habitual, ha asegurado en numerosas ocasiones que los robots y la IA se encargarán de todo, y la gente no tendrá que hacer otra cosa que llevar una existencia ociosa. Sin embargo, un experimento llevado a cabo recientemente parece no dar la razón a ninguno de los dos. Más bien todo lo contrario: nadie se jubilará tan pronto. 

La IA contradice a Elon Musk y Bill Gates

¿Imaginas una empresa compuesta exclusivamente por IA? Está claro que Bill Gates y Elon Musk, sí. Ellos mismos lo han comentado en no pocas ocasiones. Pero, como suele suceder en estos casos, una cosa es la teoría y otra la práctica. Y si no, que se lo digan al CEO de Tesla, cuyas predicciones, por ejemplo, en exploración espacial o robótica, han supuesto una equivocación tras otra.

El experimento llevado a cabo ha sido más o menos el siguiente, como relatan distintos medios internacionales. Unos investigadores crearon una empresa ficticia llamada TheAgentCompany, compuesta exclusivamente por agentes de IA, basados en modelos avanzados de compañías como OpenAI, Google, Anthropic y Meta. Es decir, usando herramientas como ChatGPT y alternativas a él. 

En este caso, se trataba de una empresa de software, por lo que las diferentes IA ocuparon puestos que tenían un sentido en un negocio de esas características: analistas financieros, ingenieros de software, gerentes de proyectos, etcétera. Luego se les asignaron tareas reales como navegar por sistemas de archivos, redactar evaluaciones de desempeño o coordinar proyectos, entre otras.

¿Y cuáles fueron los resultados? Muy diferentes a los que Elon Musk o Bill Gates, cabe suponer, hubiesen imaginado en un principio. El experimento fue un fracaso: la empresa no funcionó como se esperaba de ella. El modelo más eficiente, Claude 3.5 Sonnet de Anthropic, solo logró completar el 24% de las tareas. Otros modelos, como Gemini de Google o GPT-4o de OpenAI, tuvieron aún menos éxito.

El ser humano no parece tan prescindible… de momento

Viendo estas conclusiones, parece quedar claro que la IA no está preparada para sustituir a los trabajadores humanos. Al menos, no en la forma en la que Elon Musk o Bill Gates lo imaginan, con una sociedad mecanizada en las que los robots con IA se ocupan de todo. Si eso sucede algún día, no será pronto. 

¿Demuestra entonces esta investigación que la IA está sobrevalorada o es poco menos que una moda estúpida, como sugieren algunos? Tampoco. En lo que respecta a esta tecnología, nadie se pone de acuerdo ni parece saber a ciencia cierta qué sucederá. Para bien o para mal, claro. 

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