Bill Gates no solo cambia de opinión con el clima, y ahora también recela de la IA: "Muchas inversiones fracasarán"

El fundador de Microsoft siempre ha mostrado una opinión muy positiva de la inteligencia artificial... al menos hasta ahora, que ha matizado su discurso.
Algo parece estar pasándole a Bill Gates. Hace poco la comunidad científica se mostró sorprendida por su cambio de postura con respecto al cambio climático. Si siempre se había mostrado muy preocupado con él, últimamente parece haber cambiado su discurso, diciendo que no será el fin de la civilización. Justo al revés de lo que dice sobre la inteligencia artificial.
Por todos es sabido que por lo general el empresario, máximo responsable de Microsoft durante años, se ha mostrado entusiasmado con esta tecnología. Al igual que Sam Altman, siempre aseguró que esta beneficiaría a la mayoría de la gente, traería prosperidad o que incluso ayudaría a que la gente trabajara menos. Pero ahora su opinión ha cambiado.
La IA no será buena para todos, reconoce Bill Gates
No parece que Bill Gates se baje del todo del tren de la inteligencia artificial. De hecho, como recogen medios extranjeros, sigue diciendo que "el adelanto técnico más importante". En eso sigue mostrando una misma línea. Sin embargo, en sus declaraciones ahora existen un mensaje mucho más pesimista que antes no estaba ahí de ninguna de las maneras.
En una aparición en el programa Squawk Box de CNBC, Gates reconoció que la IA dejará también perjudicados en el camino. “Absolutamente, hay una tonelada de inversiones que serán callejones sin salida”, ha advertido el multimillonario. Es más, en su comparecencia ha reconocido estar de acuerdo con aquellos que ven una situación similar a la del puntocom de los 90.
Para justificar su reflexión, Gates se apoya en estudio que, a decir verdad, no son ni mucho menos nuevos. Casi todos ellos dan cifras que parecen apuntar casi irremediablemente a una burbuja en toda regla. Por ejemplo, a una investigación del MIT que afirma que aproximadamente el 95 % de los proyectos empresariales de IA no generan retorno significativo, a pesar de miles de millones invertidos.
A pesar de la advertencia, Gates no abandona del todo su fe en la IA como herramienta transformadora. Él afirma que la tecnología seguirá siendo "extremadamente valiosa" y que el reto está en seleccionar bien, invertir con criterio y construir infraestructuras que tengan sentido a largo plazo. Los matices, en este caso, son importantes, porque ya no es tan optimista, según parece.
Del entusiasmo a la cautela
Lo que más llama la atención de los nuevos comentarios de Bill Gates son, sin duda, su cambio de tono. Nada de dos o tres días de trabajo a la semana, como antes vaticinaba, ni todo el tiempo del mundo para llevar una existencia ociosa. "No todas las startups de IA van a triunfar, incluso si parecen tener viento de cola", dice.
La gran pregunta que mucha gente se hace, sin embargo, es la siguiente: más allá de lo beneficiosa o no que sea la inteligencia artificial para las empresas y las compañías, ¿cómo afectará en el día a día y en el bolsillo de la gente? Tal vez aún nadie tenga la respuesta definitiva a eso, ni siquiera el propio Bill Gates.
