Chatbots emocionales: los expertos ya hablan del peligro de tener una relación con ChatGPT

La inteligencia artificial desarrollada por Meta y Sam Altman y algunas parecidas están creando un gran impacto entre los adolescentes de la llamada generación Z.
Guste o no, lo cierto es que la inteligencia artificial ya es una realidad. Algo que se nota en el trabajo (o en la ausencia de él, para ser más precisos), o en la gran cantidad de expertos que alertan sobre sus amenazas casi cada día. Pero quizá su mayor peligro no esté fuera, sino dentro: en todo lo que tiene que ver con las emociones. Es lo que los expertos llaman chatbots emocionales.
Es inevitable, en los tiempos que corren, que la gente joven, en especial aquellos que pertenecen a la generación Z, se encuentren solos en ocasiones. Al fin y al cabo, muchos estudios recientes apuntan a que cada vez más chavales tienen problemas para relacionarse, a pesar de Internet, las redes sociales y demás (o quizá por su culpa). ¿Pero puede ser una IA como ChatGPT la solución?
ChatGPT y el peligro de las dependencias emocionales
Todos alguna vez lo hemos visto en alguna película, libro, videojuego o donde sea: un futuro no muy lejano en el que los robots se han convertido en la pareja perfecta. No protestan por nada, son dóciles y dicen a todo que sí. ¿El problema? Que mucha gente ya está interactuando con chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT de una manera más o menos parecida.
Y claro, no es lo mismo. Muchos expertos de hecho, ya alertan de casos cada vez más frecuentes en los que una interacción ocasional con la IA termina derivando en una dependencia emocional. Algunos medios internacionales, de hecho, hablan de episodios en los que adolescentes pasan del enamoramiento platónico a problemas de ansiedad, estrés o depresión.
La situación que denuncian los especialistas es la siguiente: los jóvenes, pertenecientes a la generación Z casi siempre, experimentan momentos de fragilidad, vulnerabilidad y soledad. Algo que no es nuevo en absoluto, siempre ha sucedido. La diferencia es que, ahora, la IA puede ser un consuelo: no te juzga, finge comprenderte y siempre está disponible. Aunque sea un placebo en el fondo.
En un caso concreto, un joven de 22 años desarrolló una fantasía romántica con un chatbot, considerándolo su "novia ideal". Según el experto que lo analizó, el bot le ofrecía la seguridad emocional que no encontraba en el mundo real, sobre todo porque aumentaba su autoestima, algo que no era capaz de encontrar en el mundo real. Pero estas historias no terminan bien.
Lo digital frente a lo físico, un tema candente
Los expertos lo tienen claro. Hay muchísimas razones por las que ningún adolescente debería buscar refugio en un chatbot como ChatGPT. Para empezar, porque no son más que simuladores de conversaciones. Por útiles que a veces puedan resultar, una IA no es capaz de entender, no ya los sentimientos de cualquiera, sino ni siquiera el lenguaje humano.
¿Y qué puede producir su abuso, sobre todo en gente joven? La respuesta es clara: cuando los chatbots se convierten en la primera línea emocional, disminuye la interacción humana real. Sobre todo, en etapas tan complicadas como es la adolescencia. Al final, se puede incluso confundir lo real con lo físico, advierten quienes saben de esto.