ChatGPT "ayuda" a Google a defenderse en su juicio por monopolio: "La aparición de la IA cambió el curso de este caso"

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El auge de compañías y tecnologías de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, ha ayudado a Google en su juicio por actividades monopolísticas.

Google ha ganado parcialmente un juicio que comenzó en 2020 en Estados Unidos, ante las acusaciones de la corte del distrito de Columbia por actividades monopolísticas con algunos de sus servicios.

Una de las principales cuestiones se ha referido al popular navegador Google Chrome que, como el mismo comunicado del tribunal asegura, ha representado aproximadamente el 90% de las búsquedas totales en el país norteamericano.

Además, el tribunal acusaba en principio a la compañía de Silicon Valley de utilizar tácticas anticompetitivas para mantener y extender su monopolio en la publicidad de búsqueda, firmando acuerdos excluyentes para establecer Google como el motor de búsqueda predeterminando en móviles y ordenadores.

De esta forma, el tribunal ha finalizado este juicio antimonopolio con la prohibición a Google de entrar o mantener contratos exclusivos en los servicios de búsqueda, Chrome, el asistente o la aplicación Gemini de inteligencia artificial.

Por lo que a partir de ahora la compañía no puede condicionar de forma predeterminada la colocación de estas apps en dispositivos, a lo que se suma que no podrá tampoco prohibir a otros socios la distribución de navegadores o productos de IA generativa.

Sin embargo, en anteriores resoluciones –y tras la presentación de recursos en mayo de este mismo año–, existía una probabilidad bastante elevada de que Google tuviera que deshacerse de Chrome. Ante el auge de competidores en el ámbito de la IA generativa, el tribunal ha decidido cancelar esta decisión.

Así, la entrada masiva al mercado de compañías como OpenAI, tras el éxito de ChatGPT, ha llevado al tribunal a cambiar de opinión, ofreciendo dicha ventaja a Google. Un hecho que, por supuesto, también afecta a su IA propia, a Gemini.

"El fallo también reconoce la necesidad de impedir que Google utilice las mismas tácticas anticompetitivas para sus productos de IA generativa que ya usó para monopolizar el mercado de búsquedas", expresa el comunicado del tribunal. "Y los recursos también llegarán a compañías y tecnologías de IA generativa".

En esta misma línea, Google tendrá que compartir algunos de sus datos acumulados en más de una década, según se explica en la sentencia de 223 páginas, con competidores cualificados, como son las compañías de IA generativa.

En la misma sentencia, según citan medios como The New York Times, Amit Metha, el juez del tribunal del distrito de Columbia, ha asegurado que el auge de este tipo de empresa y negocios de IA generativa "cambió el curso de este caso".

De momento, se desconoce cuál será el alcance de los datos que tenga que compartir Google y cómo afectará esta decisión a un mercado en el que han aparecido competidores gigantes, como OpenAI.

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