De ChatGPT al combate: la tecnología de OpenAI alimentará también el campo de batalla

Anduril

OpenAI da un paso inesperado al asociarse con Anduril Industries para integrar la IA en sistemas militares como drones autónomos, una alianza que podría cambiar el futuro de la guerra.

Una de las preocupaciones de muchos de los ciudadanos es la IA y el futuro catastrófico que muchos expertos avanzan, pero es mucho más aterrador la nueva alianza entre OpenAI, conocido por ChatGPT, y una empresa de defensa estadounidense especializada en drones, Anduril.

Parece ser que quieren integrar modelos de IA avanzados en sistemas de defensa, como los drones. Esta colaboración marca un cambio significativo en cómo se emplea la Inteligencia Artificial, llevando su uso al campo de batalla.

El uso de la IA está transformando múltiples industrias, pero su aplicación en el ámbito militar ha encendido el debate

Del software civil al empleo militar

La asociación de OpenAI con la empresa de defensa pretende integrar modelos de IA avanzados en sistemas de defensa, incluyendo drones capaces de responder a amenazas aéreas en tiempo real, informa el medio BGR. El objetivo de Anduril es mejorar la infraestructura de defensa del país para la protección de los militares y los principales aliados frente a ataques enemigos.

Aunque estos drones se presentan como sistemas defensivos, la empresa también desarrolla tecnologías ofensivas, como el Bolt-M, un dron kamikaze con potencia de fuego letal. Este tipo de armamento genera preocupaciones éticas sobre cómo OpenAI podría influir en el desarrollo de tecnologías ofensivas en el futuro.

Además, en el conflicto entre Rusia y Ucrania ya quedó claro lo letal que puede ser una guerra con drones. La participación de la inteligencia artificial en un escenario de guerra es un futuro inevitable, y que ya se ha puesto en marcha una carrera armamentista refinada con IA es seguramente una realidad. 

De momento, la empresa de defensa afirma que esta asociación con OpenAI ayudará a "desarrollar e implementar de manera responsable soluciones avanzadas de IA para misiones de seguridad nacional". 

También, que se centrarán en mejorar los sistemas antiaéreos no tripulados (CUAS) del país y cómo se pueden aprovechar los modelos de inteligencia artificial de vanguardia para sintetizar rápidamente datos sensibles al tiempo, reducir la carga de los operadores humanos y mejorar el conocimiento de la situación. 

Por otra parte, Anduril explica que otra razón para asociarse es la carrera acelerada entre Estados Unidos y China, que compiten por liderar el avance en IA, y el sector militar es una de las áreas clave en esta rivalidad.

El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, asegura que: “OpenAI crea inteligencia artificial para beneficiar a la mayor cantidad de personas posible y apoya los esfuerzos liderados por Estados Unidos para garantizar que la tecnología respete los valores democráticos”.

Si bien es cierto que este movimiento podría ser el resultado de la transformación de OpenAI de una organización sin fines de lucro a una empresa orientada a generar beneficios. 

A pesar de las promesas de seguridad y responsabilidad, la introducción de la IA en el ámbito militar plantea riesgos significativos. La automatización de sistemas de combate podría llevar a errores catastróficos, especialmente en contextos donde las decisiones humanas son muy importantes. 

Ahora bien, la posibilidad de que estas tecnologías sean adoptadas por regímenes autoritarios amplifica las preocupaciones globales.

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