China cambia las reglas del juego: prohíbe que las baterías de coches eléctricos se incendien desde 2026

A partir del 1 de julio, una ley de China obliga que todos los coches eléctricos tengan baterías ignífugas para mejorar la seguridad y evitar incendios y explosiones.
Los coches eléctricos no paran de crecer en ventas en los últimos tiempos, en parte gracias a las mejoras a nivel técnico en aspectos como las baterías, pero este tipo de vehículos aún se enfrenta a desafíos importantes de seguridad como los incendios y explosiones que a veces sufren y que son particularmente complicados de extinguir.
China, país de procedencia de una gran parte de las marcas de vehículos electrónicos y sobre todo de baterías de ion de litio para estos, es consciente del problema y se ha puesto manos a la obra para solucionarlo de una vez por todas por la vía de la legislación.
El gigante asiático aprobó en marzo del año pasado el nuevo estándar de seguridad para baterías GB 38031-2025, que todos los fabricantes de estos componentes deberán adoptar a partir del 1 de julio de 2026, cuando comienza su implantación.
Esta normativa actualiza el estándar de seguridad anterior de China para las baterías de coches eléctricos, que llevaba en vigor desde principios de 2021; 5 años que podrían ser poco tiempo en otro sector, pero que son un mundo en uno que crece y avanza tan rápido como el coche eléctrico.
Como es habitual en estas certificaciones, las autoridades chinas llevan a cabo una serie de pruebas, que en este caso se dividen entre 7 pruebas para cada una de las celdas que componen estas baterías, más 17 tests más para el conjunto.
En la práctica, esta nueva ley busca garantizar la seguridad incluso en los casos de uso continuado y riesgos ocultos que antes no se analizaban.
Uno de estos test consiste en rociar agua salina, que a veces puede llegar a las baterías, para comprobar que no fallen, mientras que otros previene la combustión retardada, otro problema habitual.
Así serán las baterías ignífugas de China
La principal novedad en la regulación aprobada en el país asiático es la obligación de que las baterías deben resistir sin incendios o explosiones durante un fallo termal en el que la temperatura supere los 60 grados centígrados.
Antes, las baterías solo estaban obligadas a aguantar 5 minutos antes de experimentar uno de estos fallos graves, pero con la normativa actual este tiempo pasa a ser de 2 horas. Esto busca dar más tiempo a los conductores o a los servicios de emergencia para evitar consecuencias fatales.
China también exige ahora que las baterías tengan sistemas de alarma más rápidos y que cuenten con medidas de protección contra el humo y los gases tóxicos, con un máximo de 5 minutos hasta avisar a los pasajeros y evitando que el humo llegue a la cabina.
De la misma manera, China busca a través de las pruebas que realiza a las baterías de los coches eléctricos que la durabilidad esté garantiza tras el uso con carga rápida, y ya obliga a realizar al menos 300 ciclos de carga antes de certificarlas.

Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.