China consigue un avance histórico para los centros de datos: una transmisión de fibra óptica de 1 Tbps a lo largo de 1.200 km

El país asiático ha logrado un récord de velocidad de transmisión de datos con una seguridad casi militar, incluso utiliza la infraestructura actual. China emplea la IA para crear patrones de luz aleatorios.
China acaba de batir el récord de transmisión de datos pulverizando los resultados de sus rivales. Un grupo de científicos australianos logró una velocidad de conexión de 2 Mbps a 16 kilómetros de distancia, el país asiático ha conseguido 1 Tbps a lo largo de 1.200 kilómetros.
El proyecto de la Universidad Jiao Tong de Shanghái liderado por la profesora Lilin Yi ha roto con los métodos tradicionales para garantizar la máxima seguridad en cada milímetro del recorrido. Los sistemas actuales cifran los mensajes a nivel de software dejando expuesta la señal óptica, la técnica conocida como Cifrado y Comunicación Integrados (IEAC) protege el mensaje cifrando la propia señal.
Luz cifrada y descodificada con IA
China no solo ha conseguido una velocidad de transferencia de datos nunca vista, también garantiza la máxima seguridad. El sistema cifra la propia luz de la señal para que el mensaje sea prácticamente imposible de interceptar.
El cifrado extremo del mensaje es posible gracias a una técnica conocida como GCS (Geometric Constellation Shaping), el patrón óptico de la luz cambia constantemente de manera aleatoria. Un posible espía vería la señal como ruido estático, pero nunca podrá decodificar la clave exacta.
La inteligencia artificial entra en juego en estas comunicaciones. La IA genera los números aleatorios que crean un patrón de luz único para cada ráfaga de datos, y solo los interceptores de la infraestructura pueden descifrar el mensaje.
China ha probado su fibra óptica de 1 Tbps
El país asiático no solo ha conseguido una conexión extremadamente baja con velocidades de 1 Tbps en los primeros tests, también una tasa de error de casi cero. Los investigadores pusieron a prueba este sistema simulando condiciones habituales en la red como dispersión, no linealidades y ruido óptico.
China ha conseguido una velocidad de nivel comercial con seguridad casi militar. Además, el IEAC es compatible con infraestructuras ópticas actuales con una simple actualización de firmware, mientras que otras tecnologías como la criptografía cuántica necesitan hardware especializado por valor de millones de euros.
Los investigadores de la Universidad Jiao Tong empiezan a hablar de un logro sin precedentes para la computación cuántica, los centros de datos, el almacenamiento en la nube, incluso se podrían beneficiar las futuras operadoras que ofrezcan 6G a sus clientes.
"Nuestro trabajo acorta la distancia entre la seguridad y el rendimiento de la transmisión en las comunicaciones ópticas. La IEAC sienta las bases para redes seguras y de alto rendimiento capaces de satisfacer las demandas de datos impulsadas por la IA", en declaraciones de Lilin Yi para la revista Science China Press.