China marca un hito sin precedentes en la computación cuántica con su máquina "Origin Wukong"

El país asiático avanza en computación cuántica con este ordenador de 72 cúbits accesible en la nube y que ha recibido más de 20 millones de accesos remotos desde diferentes partes del mundo.
Justo cuando el impacto de DeepSeek en las acciones de inteligencia artificial comienza a estabilizarse, China da un gran paso en la computación cuántica con "Origin Wukong", una máquina con 72 cúbits que ya ha sido utilizada por investigadores de 139 países. Este avance refuerza la posición del país en la competencia tecnológica global, especialmente en redes cuánticas y seguridad.
El ordenador cuántico "Wukong" de la startup Origin Quantum Computing Technology ha generado un gran interés internacional desde su lanzamiento en la nube el 6 de enero de 2024. Según China Science and Technology Daily, ha recibido más de 20 millones de accesos remotos desde diferentes partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, Rusia, Japón y Canadá.
Esta tecnología, basada en superconductores, representa un avance significativo en la capacidad de cálculo cuántico, permitiendo a los científicos explorar nuevos algoritmos y modelos que pueden transformar industrias como la inteligencia artificial, la criptografía y la simulación de materiales avanzados.
Computación cuántica: un campo en constante evolución

Las computadoras cuánticas funcionan con cúbits, los cuales pueden representar múltiples estados simultáneamente, a diferencia de los bits tradicionales. Esto permite realizar cálculos de manera exponencialmente más rápida en comparación con los ordenadores convencionales.
China ha invertido en el desarrollo de su propia tecnología cuántica, con el objetivo de reducir la dependencia de tecnologías extranjeras. Además, ha desarrollado infraestructuras seguras basadas en redes cuánticas, algo que podría redefinir el futuro de las telecomunicaciones y la ciberseguridad.
Aunque se considera que Estados Unidos lidera el desarrollo de hardware cuántico con empresas como IBM, Google y Rigetti Computing, el país asiático está avanzando en otro frente, las redes cuánticas seguras. Ha desarrollado sistemas de comunicación basados en fibra óptica y satélites, con la intención de blindar sus datos frente a futuras amenazas computacionales.
Mientras tanto, compañías como D-Wave han conseguido contratos importantes en Europa, como el acuerdo con el Centro de Supercomputación de Jülich en Alemania. Esto demuestra que la computación cuántica es un campo en el que varias potencias están apostando fuerte.
Desafíos y oportunidades en la computación cuántica
El crecimiento de la computación cuántica no está exento de dificultades. La creación de hardware confiable, la corrección de errores cuánticos y la estabilidad de los cúbits siguen siendo barreras por superar. Sin embargo, los avances recientes sugieren que la tecnología cuántica está cada vez más cerca de aplicaciones prácticas en sectores estratégicos.
Además, la tensión entre Estados Unidos y China en esta área tecnológica es evidente. Mientras Estados Unidos busca restringir la exportación de tecnología avanzada a China, el gigante asiático está desarrollando sus propios estándares de cifrado cuántico, lo que podría marcar un punto de inflexión en la seguridad informática a nivel mundial.
El avance de China en computación cuántica con su máquina "Origin Wukong" llega en un momento en que las acciones cuánticas han retrocedido en 2025, pese al impulso previo tras el anuncio del chip "Willow" de Google.
Empresas como IonQ, Rigetti y D-Wave han registrado caídas, mientras que la startup china DeepSeek ha sacudido el sector de la IA con un modelo de entrenamiento avanzado, afectando incluso a Nvidia.
Este contexto refleja la creciente competencia entre China y EEUU, no solo en computación cuántica, sino también en la carrera por el desarrollo de inteligencia artificial avanzada y resistente a las restricciones internacionales.