¿Cómo funciona el misil con propulsión nuclear que asegura tener Rusia?

Misil con propulsión nuclear
Misil con propulsión nuclearDepositPhotos

Rusia afirma poseer un misil impulsado por energía nuclear, pero los expertos no lo ven claro. Tiene más inconvenientes que ventajas.

La propaganda militarista sube un nuevo nivel con el anuncio de Rusia de que ha conseguido desarrollar un nuevo misil, llamado Burevestnik, impulsado por energía nuclear. No hay que confundir la propulsión con el explosivo. Aunque el Burevestnik es un misil con propulsión nuclear, que puede llevar armas nucleares.

La gran ventaja de usar la energía nuclear como combustible, es que es infinitamente más potente que el propelente químico convencional. Así que puede proporcionar una velocidad máxima durante más tiempo.

Según las Fuerzas Armadas Rusas, el pasado 21 de octubre el misil Burevestnik recorrió 14.000 Kilómetros en 15 horas. Con ese alcance, podría atacar prácticamente cualquier ciudad del planeta.

Los riesgos de los misiles con propulsión nuclear

Tal como explica el medio BGR, Estados Unidos ya probó esta tecnología en los años 60 del pasado siglo, en plena Guerra Fría. Pero la abandonó por considerarla demasiado peligrosa.

El problema reside en que combinar un pequeño reactor nuclear con calor, no es una buena decisión.

Estos misiles con propulsión nuclear despegan con combustible convencional, hasta alcanzar una velocidad mínima.

A continuación, las entradas de aire del misil comprimen y calientan el aire ambiente, que luego se calienta aún más por la reacción de fisión del núcleo nuclear. Cuando ese aire caliente y presurizado se expande, actúa como propulsor para un motor estatorreactor.

Como el combustible nuclear proporciona mucha más energía por masa que los propulsores químicos, puede alcanzar velocidades y, sobre todo, distancias mucho más grandes que un misil de crucero convencional.

Pero la lista de inconvenientes es larga. El calor que genera la combustión y el roce con el aire puede provocar una fuga radioactiva, mientras se desplaza. Cualquier otro problema puede hacer que explote. Incluso almacenado en el silo de misiles.

Los inicios de una nueva Guerra Fría

Ya ha ocurrido: en una de las pruebas de Rusia en 2023, uno de los misiles explotó, matando a siete personas y contaminando la zona con radiación.

Otro problema técnico asociado es que la propia tecnología de propulsión mediante energía nuclear hace que el cohete sea más pesado. Maniobra más lentamente y, por tanto, es más fácil de abatir por los sistemas de defensa, si es detectado.

De momento, Estados Unidos no ha respondido a esta nueva amenaza rusa. La escalada nuclear continúa. El ser humano es la única especie que no aprende de errores pasados.