Uno de los creadores de ChatGPT reconoce las limitaciones de la IA: “Ya no da mucho resultado”

Ilya Sutskever, uno de los fundadores de OpenAI no tiene dudas de que las herramientas como ChatGPT no pueden dar mucho más de sí.
Según la gran mayoría de expertos, algunos tan reputados como Elon Musk o Bill Gates, la inteligencia artificial no tendrá prácticamente límites. Transformará el mundo laboral e incluso la medicina, entre otras muchas cosas, y dará nuevos bríos a una robótica en la que también confían muchos gurús tecnológicos. Sin embargo, no todo apunta en esa misma dirección.
Cada vez más voces son las que señalan que la inteligencia artificial actual, sobre todo la formada por chatbots como ChatGPT, está próximo a llegar a sus límites. Y a estos especialistas, se le ha sumado ahora uno de los principales expertos en la materia. De hecho, se trata del mismísimo profesional que estuvo detrás de la fundación de la compañía OpenAI.
¿Están las limitaciones de la IA a la vuelta de la esquina?
Hace apenas unos días saltaba la voz de alarma: la nueva versión de ChatGPT, supuestamente conocida como Orion y en la que ya estaría trabajando OpenAI, no sería un gran salto con respecto a las anteriores herramientas de la compañía. Es más, sus diferencias con ChatGPT-4 resultarían mínimas. Al menos, eso parecen asegurar filtraciones que llegarían desde la propia empresa.
La explicación resulta más o menos simple. Para hacer que un modelo "entienda" mejor un contexto o genere respuestas más precisas, se necesitan cantidades exponenciales de datos y procesamiento. Esto no solo incrementa la inversión necesaria, sino que también plantea un problema logístico: encontrar datos de calidad que no formen ya no forma ya de su sistema, de sus anteriores versiones.
Todo eso, por no habla de otra limitación evidente. Entrenar modelos avanzados de IA requiere de infraestructuras enormes, desde supercomputadoras hasta centros de datos altamente optimizados. Empresas como OpenAI, Google y Microsoft han invertido miles de millones de dólares en hacerlo, pero incluso así, los límites físicos y económicos empiezan a hacerse evidentes.
Una realidad con la que parece coincidir al cien por cien Ilya Sutskever, uno de los fundadores de OpenAI que, como muchos otros, decidió abandonar la compañía y comenzar sus propios proyectos de manera independiente. Tal y como recoge Reuters, el experto en inteligencia artificial tiene claro que entrenar como ahora a cualquier chatbot “ya no dan mucho resultado”.
Si la inteligencia artificial está alcanzando sus límites, ¿ahora qué?
Teniendo en cuenta esta situación, Sutskever considera que lo único que tiene sentido a partir de ahora es ir un poco más allá en lo que a IA se refiere. Y esto viene a significar apostarlo todo a la inteligencia artificial general. Es decir, a una tecnología que, a diferencia de la de ahora sea capaz de “razonar” como un ser humano. O, al menos, entrenarse a sí misma, aprender de alguna forma.
Es en lo que lleva tiempo trabajando, y lógicamente no es el único. El propio Sam Altman también ha puesto de manifiesto que, al menos en su opinión, la inteligencia artificial general podría estar más próxima de lo que parece, e incluso ya existiría la tecnología necesaria para hacerlo. Por supuesto, tampoco faltan quienes piensan más bien lo contrario: nunca se hará.