Deberías pedirle un nuevo router WiFi a tu operador, y seguramente todavía no lo has hecho

Si tu conexión a internet se cae con frecuencia o no alcanza la velocidad que necesitas, es probable que el problema esté en tu router WiFi. Descubre cuándo y cómo solicitar a tu operador un cambio que realmente marque la diferencia en tu conexión.
La velocidad y estabilidad de nuestra conexión a Internet influyen directamente en cómo trabajamos y disfrutamos de nuestros dispositivos.
Aunque una conexión lenta puede deberse a varios factores, un router antiguo o desfasado suele ser una de las causas principales.
Aquí te contamos en qué momentos pedir a tu operador un cambio de router WiFi para asegurar que aprovechas al máximo tu conexión.
¿Cuándo es el momento ideal para pedir un nuevo router a tu operador?

Si tu conexión solía funcionar bien y ahora sientes que todo va más lento, es probable que tu router esté teniendo dificultades para gestionar las demandas actuales. Llamadas entrecortadas, transmisiones que se pausan y juegos que se interrumpen pueden ser síntomas de que tu router ya no da la talla.
Los routers antiguos pueden tener menos capacidad de procesamiento y memoria, lo cual afecta su capacidad para soportar varios dispositivos conectados al mismo tiempo. Además, si tu router sigue usando una versión antigua de WiFi, como WiFi 4, esto limita tu velocidad y estabilidad. Pide a tu operador que revise si tu equipo es apto para gestionar las nuevas velocidades y volúmenes de datos.
Con el tiempo, los routers también pueden perder capacidad de cobertura, lo que genera puntos muertos o zonas con señal débil. Esto es común en viviendas grandes, donde la señal WiFi puede no llegar a todos los rincones. Si tienes habitaciones donde la señal es débil o incluso inexistente, podrías necesitar un router más potente o un extensor de red.
Además, si has ampliado o reformado tu hogar, es posible que tu router ya no sea suficiente para cubrir toda el área. Al actualizar tu equipo, asegúrate de elegir uno que esté acorde al tamaño de tu hogar y a la distribución de las habitaciones.
Uno de los problemas más frecuentes con routers antiguos es que no pueden soportar las velocidades máximas de los planes de Internet modernos. Si tu operador te ofrece velocidades de 300 Mbps, pero tu router solo alcanza 100 Mbps, estarás limitado a esa velocidad más baja, incluso si tu plan permite más.
Los routers modernos con soporte para WiFi 5, 6 o incluso 6E pueden manejar velocidades mucho más altas. Verifica si tu router actual está limitando tu velocidad y, de ser así, consulta con tu operador para reemplazarlo por un modelo compatible con el estándar más reciente.
Por otro lado, el sobrecalentamiento es otro indicio de que tu router podría estar fallando. Si notas que el equipo se calienta demasiado o huele a quemado, asegúrate de mantenerlo en una zona bien ventilada y limpiar sus ventilaciones de polvo. Sin embargo, si a pesar de estos cuidados el router sigue recalentándose, es probable que esté desgastado por el uso constante y necesite un cambio.
Actualmente, con operadores como DIGI renovando sus condiciones y planes, es un buen momento para negociar la actualización de tu router. Asegúrate de que el equipo instalado te permita disfrutar de toda la velocidad y cobertura que te ofrece tu operador, para aprovechar al máximo tu conexión a Internet en cada rincón de tu casa.
