Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, tiene una kriptonita tecnológica: "Me encantaría poder librarme de eso"

Generada con IA

¿Te imaginas un mundo donde el correo electrónico, esa herramienta que muchos odian, desaparezca por completo? Cuidado porque se puede cumplir.

Aunque este planteamiento puede parecer una locura absoluta, para Demis Hassabis, el cerebro detrás de Google DeepMind, esa idea no es un sueño loco, sino una meta a conseguir en no demasiado tiempo. 

Esta figura, que ha revolucionado la ciencia con la inteligencia artificial y ha ayudado a avanzar en la cura de enfermedades, confiesa que lo que más le gustaría es librarse de su bandeja de entrada —una sensación que seguramente más de uno comparte—.

Lo cierto es que, aunque parezcan casi semidioses de la actualidad con sus desarrollos y con casos como el de Hassabis, que ha creado un modelo que ha cambiado la biología al predecir cómo se pliegan las proteínas, es un ser humano que, como tú y como yo, se enfrenta al día a día con el molesto correo electrónico. 

En una charla en el SXSW de Londres, confesó que su kriptonita tecnológica es precisamente eso: el email. En este caso, detrás del deseo de eliminar el email está la idea de que la IA debería servir para hacer la vida más sencilla, no más complicada. Hassabis sueña con que esta no solo cure enfermedades, sino que también ayude a gestionar lo cotidiano.

Demis Hassabis y Google DeepMind tienen una doble misión

DeepMind, la empresa que dirige Hassabis y que forma parte de Google desde 2014, tiene una doble misión. Por un lado, avanzar en la ciencia y la medicina con la IA. Por otro, desarrollar productos que compitan en el mercado tecnológico y que usen esa inteligencia para mejorar servicios como Gmail, Google Search o nuevas herramientas como Gemini y Veo.

El problema de esta doble batalla, tal y como comenta Hassabis es que, mientras todo el mundo espera que la IA se centre en resolver cosas grandes, la realidad fue que esta tecnología se volvió rentable y comercial gracias a poner fin a tareas cotidianas que eran pesadas. 

La realidad es que, actualmente, toca hacer frente a ambos mundos, con IA desarrollando nuevos medicamentos, pero también mejorando aplicaciones para facilitar el día a día de las personas.

Esto explica por qué, mientras trabaja en proyectos tan locos como la AGI (inteligencia artificial general), también tiene que preocuparse por que Gmail deje de ser un quebradero de cabeza para millones de usuarios. 

Y es que, para Hassabis, la AGI no es solo una cuestión de sueños futuristas que jamás se cumplirán, sino una herramienta que podría cambiar por completo el mundo: desde curar enfermedades hasta generar energía renovable ilimitada.

Más allá del correo, la AGI que promete un giro de 180 grados en medicina y cura de enfermedades

Lo que hace especial a la IA, según Hassabis, es su capacidad para analizar cantidades de información que ningún humano podría procesar en toda su vida. Gracias a esto, los científicos pueden encontrar patrones, prever mutaciones y diseñar terapias personalizadas a una velocidad que antes era impensable. 

Por ejemplo, AlphaFold ya está ayudando a buscar curas para enfermedades como el cáncer, la fibrosis quística o incluso patologías raras que hasta ahora no tenían solución.

Este considera que no falta demasiado para alcanzar la AGI. Eso sí, el fundador de DeepMind no se olvida de los riesgos y sabe que una tecnología tan potente necesita reglas claras y un uso responsable. 

Por eso, ya ha dejado en varias ocasiones bien claro que la IA debe desarrollarse con ética, transparencia y pensando siempre en el bien común, no solo en los intereses de unos pocos. Ni alarmismo ni indiferencia, este experto tiene claro que lo importante es encontrar el equilibrio para que la IA beneficie a toda la sociedad.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.