Donald Trump activa un plan histórico para asegurarse la corona de la IA: "EEUU tendrá como política hacer lo que sea necesario"

Estados Unidos pone toda la carne en el asador y ni China ni ningún otro país va a ganarles en la carrera de la IA. Donald Trump presenta el plan perfecto para ello.
En una reciente cumbre realizada en Washington, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, no ha dudado ni un segundo en lanzar el mensaje definitivo: Estados Unidos es el pionero y vencedor en inteligencia artificial, y así seguirá.
Su frase "EEUU tendrá como política hacer lo que sea necesario para liderar el mundo en inteligencia artificial", desde luego que no deja lugar a dudas que rivales como China van a tener las cosas muy difíciles, o eso creen, para continuar con su sorpaso.
En concreto, Trump apunta a tres ejes:
- Acelerar el ritmo de innovación con menos trabas regulatorias
- Construir la infraestructura física, como centros de datos y energía, para soportar el desarrollo masivo de IA.
- Lograr que el hardware y software estadounidense sean la base estándar global para futuros avances.
“Defenderemos nuestra nación, nuestros valores, nuestro futuro y nuestra libertad”
Por supuesto, toda esta nueva locura tiene un claro aliado en Silicon Valley y otros gigantes tecnológicos, que han apoyado el regreso de Trump, ven en este plan una oportunidad para crecer en su desarrollo y, por lo tanto, beneficios y hacerse también con el dominio global.
De hecho, ya se confirmaron inversiones multimillonarias, como el megaproyecto Stargate, que aspira a construir una red de centros de procesamiento repartidos por varios estados, con una inversión inicial superior a los 500.000 millones de dólares.
A cambio, el gobierno promete facilidades para que se creen estos centros de datos, que consumen cantidades enormes de electricidad, y licencias rápidas para la construcción y operación.
El proyecto es tan grande que se espera generar 100.000 empleos de forma inmediata y podría atraer inversiones por hasta tres billones de dólares. Más allá de crear empleos, se busca asegurar que Estados Unidos esté al frente del desarrollo de IA mundial, con la idea de adelantar por la derecha a China.
Al frente de todo esto se encuentran personalidades como Sam Altman de OpenAI, Larry Ellison de Oracle y los directivos de Nvidia. Por otro lado, una de las partes más relevantes es la económica y esa parte va a estar cubierta por Masayoshi Son de SoftBank, que será el responsable financiero del proyecto, aportando capital que al final impulse esa nueva generación de inteligencia artificial.
Pero no todo son aplausos y varias voces críticas advierten que ese afán por "hacer lo que sea necesario" puede dejar de lado la ética, la protección de la humanidad y la privacidad. Organizaciones de derechos digitales y sindicatos han pedido un plan alternativo que ponga por delante a las personas antes que solo las ganancias.
Pese a todo esto, no hay quien le pare y el motivo es claro: vencer a China. En los últimos años, este país asiático ha invertido muchísimo dinero en IA. El gobierno chino quiere que su país sea el número uno en esta tecnología para 2030. Para lograrlo, solo en la primera mitad de 2024, se abrieron más de 237.000 empresas relacionadas con la IA en China.
Por otro lado, el mercado de IA aquí está creciendo como la espuma y se espera que para 2025 valga unos 400.000 millones de yuanes —unos 62.000 millones de dólares—. Sin embargo, a pesar de todo este esfuerzo, todavía está un año por detrás de Estados Unidos en el desarrollo de modelos de IA.
Los expertos dicen que EEUU tiene mejores datos y tecnología, lo que les da ventaja, y ahora, con esta enorme apuesta, Donald Trump tratará de aumentar y asentarla. "El factor número uno que definirá si Estados Unidos o China ganan esta carrera es la adopción global de su tecnología", comentaba Brad Smith, presidente de Microsoft.

