Eliezer Yudkowsky y Nate Soares, expertos explican por qué crece el temor a la inteligencia artificial: "La IA nos matará a todos"

Los especialistas consideran que a día de hoy existen dos claras visiones de esta tecnología: los "doomers" y los que ellos mismos llaman "normalistas".
Existe un problema con la inteligencia artificial que es prácticamente nuevo. Hay gente que en su momento demonizó (o todavía lo hace) Internet, y en su momento se habló mucho del temido "Efecto 2000". Pero nada es comparable a la psicosis que en cierta manera ha despertado esta nueva tecnología, supuestamente aún en pañales. ¿Realmente será un peligro para la humanidad?
Las perspectivas alrededor de la IA cambian mucho dependiendo de la visión de cada experto. Dicho de otra forma: es complicado saber a qué atenerse. Pero no resulta inusual encontrarse con sentencias categóricas como "la IA nos matará a todos". Dos expertos, en un nuevo ensayo, han decidido profundizar en ello. Pero no con creencias, sino con un análisis conciso.
Las diferentes visiones de la inteligencia artificial
Eliezer Yudkowsky y Nate Soares no son tan famosos como Elon Musk, Sam Altman, Bill Gates o cualquier otro gurú tecnológico que diga esto o aquello sobre la inteligencia artificial. Pero ellos han decidido ir más allá desde su posición de expertos del Machine Intelligence Research Institute. Lo que han decidido es explicar qué pasa hasta ahora, y lo qué podrá suceder en el futuro.
Como comparten en algunos medios internacionales, Yudkowsky y Soares afirman que pensar que “la IA matará a todos” no es solo una predicción, sino que se ha convertido en algo parecido a una creencia. Son los que consideran "doomers", y que coinciden en que la inteligencia artificial es una amenaza que, muy probablemente, incluso podría acabar con la propia humanidad.
Enfrente, dicen, están los denominados "normalistas". Estos argumentan que la IA podrá ser regulable, y que con medidas políticas, sociales y la debida regulación no será más peligrosa de lo que lo fue (lo es) Internet, los teléfonos móviles u otros adelantos tecnológicos similares. Incluso creen que la IA ayudará mucho a que las cosas funcionen mejor para casi todo el mundo.
En cualquier caso, las opiniones de unos y de otros giran casi siempre alrededor de la superinteligencia artificial. Es decir, la supuesta evolución de la IA que superaría las capacidades humanas en casi todo lo que uno se pueda imaginar. Ese será el punto de inflexión. En teoría, porque tampoco faltan expertos que no terminan de ver nada clara su supuesta evolución.
El problema de la superinteligencia artificial
Según Yudkowsky y Soares, el riesgo de la IA no es solo potencial, sino que los fundamentos de cómo se están entrenando y desplegando las IA hoy no dan indicios de que se esté aproximando una solución fiable al problema de la alineación. Por ejemplo, notan que los modelos aprenden de cantidades masivas de datos sin que entendamos bien cómo piensan internamente.
Otras señales de alarmas que han encontrado pasan por la tendencia de los chatbots de ser "excesivamente halagadores". No se entrenaron para decir la verdad, sino para agradar al usuario. Razones, dicen, más que suficientes para sí, temer a la IA el día de mañana. Por ahora, en cambio, la división continúa, y nada hace presagiar que termina la incertidumbre entre todo el mundo.