España rechaza el 'Doctor IA', la inteligencia artificial que receta sola medicinas en EEUU: "Es una decisión compleja"

El plan para que una IA recete medicamentos sin humanos de por medio ya está sobre la mesa en EEUU. Mientras tanto, España y Europa frenan en seco esta idea.
Aunque la propuesta pueda parecer una locura, esto es algo que ya está 100% en firme, al menos en EEUU. El congresista republicano David Schweikert ha presentado por segunda vez una ley para que la inteligencia artificial pueda prescribir medicamentos directamente a los pacientes de este país.
El objetivo es el de reducir el gasto sanitario, que en EEUU ya supera el 18% del PIB, el doble que en España. La idea es que un sistema automático pueda atender a miles de personas a la vez y recetar en base a síntomas y datos clínicos, sin pasar por un médico humano.
En una entrevista con El Español, varios expertos españoles han sido tajantes. Javier García Alegría, internista y expresidente de la Federación de Asociaciones Científicos Médicas Españolas, lo resume así:
“Sería un error, pues prescribir un medicamento es tan solo la fase final de un proceso de toma de decisiones muy complejo que implica conocer la situación clínica, la evidencia científica actual, el contexto y las preferencias del paciente”. Para él, "hay que poner en tela de juicio las propuestas que tratan de resolver problemas complejos con soluciones sencillas".
Lo cierto es que la presión para automatizar la medicina en EEUU viene de varios frentes: el gasto sanitario es una auténtica locura, la influencia de los grandes lobbies tecnológicos y la competencia con China en el desarrollo de IA médica. Además, el desmantelamiento de agencias como la FDA y la poca valoración de la ciencia en el ámbito político han dejado totalmente libre y bien sencillo el camino a este tipo de propuestas.
En España, la situación es muy distinta. Aquí la IA ya se usa en hospitales, pero como herramienta de apoyo. Ayuda a diagnosticar, a gestionar historiales, a optimizar dosis o a detectar errores. Según una encuesta de la Sociedad Española de Medicina Interna, el 90% de los médicos conoce estas herramientas y el 75% las ha usado, pero siempre bajo supervisión profesional.
“Falla una de cada 10”: el gran límite de la inteligencia artificial médica
El principal y gran problema para el 'Doctor IA' es su tasa de error. César Dilú, médico de familia y miembro de la SEMG, lo deja claro para El Español: "Los grandes modelos de IA, los más potentes, tienen un nivel de acierto del 90%. Eso quiere decir que fallan en uno de cada diez casos. Si los médicos vemos 30 o 40 pacientes al día, la inteligencia artificial tendría tres o cuatro errores significativos y eso no es admisible".
Actualmente, la IA médica se utiliza sobre todo en investigación, tareas administrativas, gestión de citas y control de historiales digitales. Los sistemas de prescripción automática existen en proyectos piloto, como el del Hospital General de Singapur, donde la IA ayudó a reducir un 40% el uso innecesario de antibióticos.
Pese a que uno de los objetivos más importantes de la IA respecto a todo esto es facilitar lo que se conoce como IA médica personalizada, lo cierto es que esto no es un camino de rosas o que sea tan sencillo como poner a un chatbot a trabajar.
"La prescripción no es solo un cálculo técnico, sino una decisión clínica compleja que precisa comunicación con el paciente y conlleva responsabilidad legal, aspectos éticos y de ciberseguridad", comenta otro experto. Es precisamente por esto que la comunidad médica española lo tiene claro y la IA debe ser una ayuda, no un sustituto.
La IA llega a tu médico, pero ¿estás preparado para ello?
“Hay consenso en que la IA puede ayudar de forma significativa a la hora de analizar grandes conjuntos de datos, que son esenciales en medicina, y extraer de ellos información muy valiosa para tratar a los pacientes o avanzar en investigación”, nos comenta en una entrevista para Computer Hoy Alberto Pascual, Director Ejecutivo de Ingram Micro Iberia.
Ahora bien, toda esta revolución tecnológica pone sobre la mesa algunas preguntas. ¿Estamos realmente preparados para dejar nuestra salud en manos de máquinas? Una cosa es que Siri te diga el tiempo que va a hacer mañana, y otra muy distinta que un robot te diagnostique una enfermedad.
Primero, está el tema de la privacidad. Imagínate que toda tu historia médica, desde aquella vez que te rompiste el brazo jugando al fútbol hasta tus alergias, está en manos de una IA. ¿Te sientes cómodo con eso? Muchos no lo están.
Luego está el tema de la confianza. Una cosa es confiar en tu doctor de siempre, que lleva tratándote desde años, y otra muy distinta es confiar en esta tecnología. ¿Cómo le explicas a alguien de avanzada edad este cambio que se prevé que no tarde en llegar? No es fácil, y mucha gente se siente incómoda con la idea.
Tal y como nos explicó el experto, no cabe duda de que "el papel del médico sigue siendo esencial, ya que la IA se convierte simplemente en una herramienta a su servicio para trabajar con más información, que es capital en medicina para poder afinar en diagnosis y tratamientos".
"No puede ser un sustituto de su labor y no sería deseable que lo fuera en el futuro. Tampoco tiene sentido pensar que pueda serlo, porque las tecnologías están pensadas para potenciar las capacidades humanas y mejorar nuestras aptitudes, y ya vemos cómo, en muchos casos, la sustitución en realidad no trae mejoras significativas, sino todo lo contrario", añade.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

