Estafas con RTX 4090 falsas: están vendiendo GPUs con chips de plástico y sin memoria

Circulan en el mercado de segunda mano tarjetas gráficas falsas que imitan la RTX 4090, pero incluyen chips de plástico y carecen de memoria real.
El auge de la inteligencia artificial y la fuerte demanda de tarjetas gráficas de alto rendimiento está provocando un incremento en los precios del hardware, y con ello también un aumento de estafas cada vez más sofisticadas en el mercado de segunda mano. Una de las últimas alertas apunta a la circulación de supuestas unidades de la RTX 4090 que en realidad son completamente falsas.
Según un reporte, vendedores están logrando engañar a compradores utilizando tarjetas que, a simple vista, parecen auténticas. En estos casos, la placa incluye serigrafías y marcas que imitan el diseño original del chip gráfico, lo que dificulta detectar el fraude sin una inspección detallada.
El engaño se basa en ensamblajes falsificados en los que la carcasa del chip gráfico está fabricada en plástico en lugar de silicio real, mientras que otros componentes esenciales como la memoria VRAM directamente no existen o han sido sustituidos por piezas no funcionales. En muchos casos, los elementos están pegados sobre la placa base para simular un producto legítimo.
Los análisis técnicos han revelado inconsistencias evidentes, como tipografías incorrectas en las marcas del chip, números de serie que no corresponden con los estándares del fabricante y errores de identificación que delatan que no se trata de hardware auténtico. También se han detectado placas con componentes mal alineados o incluso sin códigos de verificación habituales en productos originales.
Este tipo de fraude no es nuevo en el sector. En los últimos años se han documentado múltiples casos de tarjetas gráficas modificadas o reconstruidas con componentes de gamas inferiores para ser revendidas como modelos más potentes.
Los expertos recomiendan extremar las precauciones al adquirir hardware de segunda mano, especialmente en modelos de alta gama. Verificar el origen del producto, exigir pruebas de funcionamiento y utilizar herramientas de diagnóstico son algunas de las medidas básicas para evitar caer en este tipo de estafas.