Expertos advierte a los trabajadores sobre el peligro de usar ChatGPT: "El riesgo real no es usar la IA, sino fingir que no lo hacen"

Generada con IA

Cada vez más compañías pagan por versiones empresariales seguras de herramientas como la de OpenAI y animan a sus empleados a usar IA… pero el estigma sigue ahí.

Si trabajas en una oficina, lo más probable es que tú, o alguien de tu equipo, ya haya usado ChatGPT para sacar trabajos más rápido, escribir correos, resumir informes o incluso preparar una reunión. 

No es ninguna rareza, ya que, a finales de 2024, ChatGPT ya estaba presente en el 76% de las oficinas del mundo y uno de cada tres empleados lo usaba de forma habitual. Pero aquí viene lo curioso: una parte importante de esos trabajadores lo hace en secreto, sin decírselo a su jefe ni a sus compañeros.

La duda ahora es por qué tanto misterio y, lo cierto, es que la explicación es simple: muchas empresas todavía no tienen reglas claras sobre el uso de inteligencia artificial, y algunos empleados temen ser juzgados o que los vean como 'prescindibles' si admiten que una máquina les ayuda a hacer su trabajo. 

De hecho, según varios estudios recientes, hasta el 68% de los profesionales que usan ChatGPT en el trabajo no se lo han contado a su jefe.

El secreto peor guardado de la oficina: usar IA y no contarlo

El miedo a ser reemplazado o a que te tachen de 'vago' pesa demasiado. Un estudio de la Universidad de Duke demostró que los compañeros suelen juzgar negativamente a quienes usan IA, pensando que son menos competentes o menos trabajadores. 

Pero, paradójicamente, los que más usan IA acaban viendo con mejores ojos a otros que también la usan. Es decir, cuanto más normalizas la herramienta, menos raro te parece que otros la aprovechen.

Esta falta de transparencia da pie a varios problemas y, por un lado, se crea lo que los expertos llaman shadow AI: empleados que usan herramientas no autorizadas, a menudo en su versión gratuita, lo que puede poner en riesgo datos confidenciales y dificultar la colaboración en equipo. Por otro, se pierde la oportunidad de aprender juntos y sacarle el máximo partido a la tecnología.

Los números no dejan lugar a dudas: el uso de ChatGPT y otras inteligencias artificiales en la oficina se ha disparado. Solo en 2024, el número de empleados que usaban ChatGPT casi se duplicó, pasando del 19% al 35% a nivel global

En países como India, más de la mitad de los trabajadores ya usan IA en su día a día. Y no solo eso, comentar que los empleados pasan cada vez más tiempo usando estas herramientas, un 37% más que el año anterior.

El impacto es tan grande que casi la mitad de las empresas que usan ChatGPT ya han sustituido a algún trabajador por la IA, y el 93% planea aumentar su uso en los próximos años. 

Además, el 38% de los que usan ChatGPT afirman que han recibido un aumento de sueldo gracias a la mejora en su rendimiento. Desde luego, esto no es solo una moda y la IA está cambiando la forma de trabajar y quién se queda con los mejores puestos.

Pero no todo es color de rosa y también hay que ser conscientes de que usar IA sin control puede llevar a errores, filtraciones de datos o incluso a que se publiquen contenidos que son falsos o incluyen alguna que otra errata que un humano habría corregido inmediatamente. La clave está en combinar la inteligencia artificial con la humana y dejar bien claro que la IA es una herramienta, no un sustituto total.

"El verdadero riesgo no es que la gente use IA, sino que finjan que no lo hacen", resume Amit Bendov, CEO de Gong, una plataforma de IA para empresas. 

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.