Expertos cansados de las mentiras de OpenAI con ChatGPT: "Si compras un coche sabes su consumo, pero con la IA vamos a ciegas"

OpenAI presume de que ChatGPT es eficiente, pero cada vez más expertos levantan la voz porque nadie sabe realmente cuánta energía consume la inteligencia artificial.
Aunque la inteligencia artificial ya es el día a día de muchos, todavía hay bastante desconocimiento alrededor de esta tecnología y una de las mayores dudas surge en torno a cuánta electricidad puede consumir esto.
Seguramente muchos no sabían siquiera que esto podría consumir, no en tu factura, pero sí con un impacto bastante notable en el medio ambiente. Sam Altman, CEO de OpenAI, asegura que una consulta consume solo 0,34 Wh, lo que gasta una bombilla LED en un par de minutos.
Sin embargo, la comunidad científica no se lo termina de creer: faltan datos, falta transparencia y, sobre todo, faltan explicaciones claras sobre cómo se calcula ese consumo.
La cifra que más se ha repetido es que ChatGPT consume hasta diez veces más energía que Google por pregunta. Sin embargo, esta comparación se basa en datos antiguos y en modelos de IA que ya no son los que se usan hoy en día.
Con esto como base, algunos expertos han comparado esta situación con el mundo del motor. "Si compras un coche, sabes cuántos litros a los cien consume", dice la experta Sasha Luccioni, de Hugging Face. "Pero con la IA vamos a ciegas".
Y no es solo una cuestión de querer saber cuánto consume un chatbot de IA por mera curiosidad. Todo esto va más allá y tiene más relevancia de lo que muchos creen. Con 800 millones de usuarios semanales y miles de millones de consultas al día, el impacto energético de ChatGPT ya es un asunto global.
Según algunos cálculos, el sistema podría gastar unos 40 millones de kWh diarios, lo suficiente para cargar ocho millones de móviles cada día.
"Hay pronósticos que estiman que para 2027, la industria de la IA podría consumir entre 85 y 134 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, lo que equivale al consumo anual de países como Países Bajos, Irlanda o Suecia. Esto llega a superar al de otras tecnologías como Bitcoin, cuya red consume aproximadamente 127 TWh al año", añade José Antonio Alguacil, CEO en Ilusionlabs y YouTuber, en una entrevista para Computer Hoy.
Los investigadores han intentado calcular el impacto real, pero se topan con un muro: las grandes empresas como OpenAI, Google o Anthropic no publican datos claros sobre el consumo energético ni las emisiones de carbono de sus modelos.
¿Cuánta energía consume realmente ChatGPT? El debate que OpenAI no quiere abrir
El dato oficial de OpenAI —0,34 Wh por consulta— encaja con estimaciones independientes recientes, que sitúan el gasto de una consulta en torno a 0,3 Wh. Esto es mucho menos que los viejos cálculos de 2023, que llegaban a hablar de 3 Wh por pregunta, diez veces más que una búsqueda en Google.
¿El motivo? Los modelos y el hardware han mejorado, y ahora son más eficientes. Pero ojo, porque estos números solo cuentan la energía que usan los servidores para responder, no todo lo que hay detrás.
Aquí está el truco. Los datos de OpenAI no incluyen el gasto de entrenar los modelos, ni el de enfriar los centros de datos, ni el de mantener toda la infraestructura funcionando. Y ahí es donde se va buena parte de la electricidad.
De hecho, estudios advierten que, sumando todos los factores, ChatGPT podría estar usando cada año la misma electricidad que países enteros. Y ese número solo va a crecer a medida que más gente use la IA para todo y todo el rato.
Con todo esto, y mientras las grandes tecnológicas mantienen en secreto los datos reales, los investigadores solo pueden hacer cálculos aproximados con modelos abiertos, que suelen ser menos potentes y menos usados por el público general. El resultado es que la mayoría de los usuarios eligen modelos de IA sin tener ni idea de su impacto ambiental real.
Además, no todos los modelos consumen igual. Los más top, que razonan o generan respuestas largas, pueden gastar mucho más que los modelos sencillos. Una consulta sesuda puede llegar a consumir hasta 40 Wh, mientras que una simple ronda los 0,3 Wh.
Por ejemplo, un estudio reciente analizó modelos abiertos, que son menos potentes y usados que los de OpenAI, y encontró que algunos consumen hasta un 50% más de energía que otros. Y si a eso le sumas el agua necesaria para enfriar los servidores, las cuentas no salen.
"El consumo de agua no es tanto de la IA per se, sino de todos los centros de datos que tienen los ordenadores donde la IA se está ejecutando", explica Jordi Damià, director del Máster en IA Generativa de LICEOTIC Training y CEO de Setesca en una entrevista a Telecinco. Mantener estos equipos a temperaturas estables es clave para evitar fallos y que todo siga funcionando como siempre.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


