Son maestros en utilizar TikTok, pero la generación Z tiene serios problemas para entender este dispositivo de la oficina

Según algunos expertos, los jóvenes son expertos en tecnología, sí, pero solo en aquella que resulta especialmente simple e intuitiva.
Suele decirse que los miembros de la generación Z han nacido prácticamente con un móvil debajo del brazo. De hecho, nadie duda que están más familiarizados que nadie con las nuevas tecnologías, dispositivos móviles y el uso de Internet. Sin embargo, esta tendencia hacia un mundo cada vez más digitalizado también provoca ciertos problemas en algunos sentidos.
A veces, con dispositivos que eran muy habituales en las casas hace una o dos décadas, pero que actualmente han quedado relativamente en desuso, como pueden ser las impresoras clásicas. De hecho, parece demostrado que tienen muy poca destreza a la hora de saber utilizarlas cuando están obligados a ello: durante su trabajo cotidiano, en una oficina.
La generación Z son “nativos tecnológicos”… pero no de todo
Si ya tienes una edad, seguramente recuerdes cómo los ordenadores (de sobremesa o portátiles) fueron llegando poco a poco a la mayoría de las casas.
Y cómo estos, muchas veces, se veían luego acompañados de un complemento muy frecuente: las impresoras. Con el paso del tiempo, estas se volvieron muy variadas y económicas, por lo que mucha gente disponía de una.
Ahora, en cambio, sucede todo lo contrario. Para empezar, estas han ido poco a poco desapareciendo de casi todos los hogares. Primero, porque el papel cada vez se utiliza menos, y ya es mucho más habitual que casi todo se acepte de manera digital, desde currículums para enviar a una empresa, hasta todo tipo de documentos necesarios para trámites burocráticos.
Por otro lado, existen un montón de tiendas especializadas precisamente en eso: la impresión de documentos. Muchas veces, es bastante más económico acudir a ellas las raras ocasiones en las que sí hace falta imprimir o escanear algo que tener estos dispositivos en propiedad. Sobre todo si se tiene en cuenta que la tinta no suele ser barata, y no dura demasiado.
La conclusión es obvia: muchos miembros de la generación Z nunca han tenido una impresora o dispositivos similares a su alrededor, por lo que para ellos son poco menos que extrañas. Pero, según los expertos, no es el único motivo por el que, pese a tener la reputación de nativos tecnológicos, tienen serios problemas a la hora de enfrentarse a ellas en el trabajo.
Las impresoras son ¿demasiado complejas?

Hace poco surgía una noticia llamativa: muchos jóvenes no tienen pericia a la hora de utilizar teclados físicos. Es decir, que solo se desenvuelven con destreza en los virtuales, como son los de los teléfonos móviles y demás. Pues bien, con las impresoras sucede algo similar. Para muchos expertos, el problema está en que pueden parecer dispositivos de funcionamiento complejos.
Esto se explica de la siguiente manera: los jóvenes de la generación Z usan mucha tecnología, sí, como los móviles, Facebook, TikTok y demás. Pero en realidad, es una tecnología sumamente sencilla, básica e intuitiva. Ahora, casi todo lo que sale al mercado es extremadamente simple (al menos en los que respecta a su uso). Antes, no era así.
Y teniendo en cuenta que las impresoras cada vez son aparatos más de “antes”, no congenian bien con la generación Z. Son buenos con la tecnología, sí, pero no con ese tipo de tecnología, según parece.