¿Genios explotados? El polémico plan de Musk pasa por trabajar 120 horas semanales y cero salario para los superdotados

El CEO de Tesla tiene la receta para la eficiencia laboral: trabajar sin descanso, dormir en la oficina y olvidarse del sueldo si tienes un coeficiente intelectual por las nubes.
Si pensabas que el teletrabajo y la conciliación eran el futuro, Musk te baja de la nube en un solo tuit. Según el magnate, los equipos de su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), creado bajo la administración Trump, trabajan el triple que cualquier burócrata tradicional.
"DOGE trabaja 120 horas semanales. Nuestros opositores burocráticos trabajan con optimismo 40 horas a la semana. Por eso pierden tan rápido", escribió en X —antes Twitter—, dejando claro que, para él, el éxito es cuestión de horas y sacrificio.
Pero la polémica no acaba ahí y Elon Musk ha lanzado un mensaje directo a los super high-IQ, es decir, a las personas con un coeficiente intelectual muy alto: si de verdad quieren revolucionar el mundo, que lo hagan gratis y sin quejarse.
"Necesitamos revolucionarios con un coeficiente intelectual muy alto, dispuestos a trabajar más de 80 horas por semana en recortes de costes poco glamorosos", publicó DOGE en noviembre. Y ante las críticas, Musk fue aún más tajante: "Será un trabajo tedioso, generará muchos enemigos y la compensación será cero".
La propuesta de Musk ha caído como una bomba en el mundo laboral
Sin duda alguna leer esto puede provocar hasta risa. ¿De verdad alguien puede rendir 120 horas semanales? Eso son más de 17 horas al día, todos los días, sin descanso. Dormir en la oficina, vivir para el trabajo y, encima, hacerlo gratis si eres superdotado. Para muchos, esto no es el futuro, es explotación en toda regla.
Los expertos en recursos humanos y salud laboral lo tienen claro y jornadas así no solo son insostenibles, sino que pueden poner en riesgo la salud física y mental de cualquier persona, por muy brillante que sea.
El síndrome de burnout, la ansiedad y los problemas de sueño están a la orden del día en los entornos hiperexigentes. Y la ciencia es contundente con todo esto, afirmando que la productividad cae en picado cuando se superan las 50-55 horas semanales, y trabajar más solo aumenta los errores y el agotamiento.
Aun así, Musk se apoya en su propia experiencia y ya ha contado en varias ocasiones que, durante los momentos más duros de Tesla y SpaceX, llegó a dormir en el suelo de la fábrica y a encadenar semanas de 100 horas de trabajo. Para él, el sacrificio personal es la clave del éxito y el ejemplo a seguir.
El lado oscuro del 'trabajo por pasión'
A todo esto hay que sumarle el tema del dinero. En su visión, si tienes un talento fuera de lo común y quieres cambiar el mundo, el salario que cobres no debería importarte. Pero la realidad es que, incluso los más brillantes, tienen que pagar facturas, comer y descansar.
Lo cierto es que, en los últimos años o casi décadas, muchas empresas tecnológicas han vendido la idea de que "la pasión lo es todo" y que el trabajo debe ser tu vida. Silicon Valley está lleno de historias de programadores que duermen en la oficina, viven de pizza y café, y sacrifican todo por un proyecto que puede que quede en el cajón.
Pero cada vez más voces critican este modelo, dejando claro que la pasión no paga el alquiler, y el talento merece ser compensado. Además, solo quienes tienen recursos, apoyo familiar o una situación privilegiada pueden permitirse trabajar gratis durante meses. Para la mayoría, es simplemente inviable.
Desde luego, el mensaje de Musk no es para todos, o más bien es para muy pocos, y quizá es precisamente lo que busque. En el fondo, busca crear una cultura de élite, donde solo los más duros y apasionados sobreviven, pero esta visión tiene riesgos y puede generar un ambiente tóxico y muy poco saludable.
"Estamos retrocediendo a la era industrial, donde los trabajadores eran tratados como máquinas", comenta un representante sindical. "Esto no es progreso, es explotación disfrazada de innovación".

