Geoffrey Hinton, padre de la IA: "Este trabajo no será reemplazado nunca por la inteligencia artificial, siempre será necesario"

Generada con IA / Computer Hoy

El conocido como 'padre de la inteligencia artificial' tiene bastante claro cuáles podrían ser los trabajos que sobrevivan a esta tecnología. Su consejo: "Hazte fontanero".

Geoffrey Hinton, considerado el 'padrino' de la inteligencia artificial, no es precisamente un apocalíptico de barra de bar, pero tampoco un fanático acérrimo de la IA. Es, eso sí, uno de los principales responsables de que hoy la IA esté en boca de todos y de que herramientas como ChatGPT, los asistentes de voz o los sistemas de reconocimiento de imágenes existan tal y como los conocemos.

El gran problema actual es que todas esas ventajas que la inteligencia artificial aporta al humano parece que se está volviendo en su contra y donde más está afectando es en el trabajo. Pese a que esta tecnología creará nuevos puestos, se prevé que otros tantos desaparezcan, con las consecuencias que esto supone.

Sin ir más lejos, en una entrevista reciente con Steven Bartlett en el pódcast El diario de un CEO, Hinton fue directo: “Va a pasar mucho tiempo antes de que la IA pueda manipular objetos físicos tan bien como nosotros, así que una buena apuesta sería convertirse en plomero”. 

Puede sonar a que está soltando una broma, pero el experto lo dice bastante en serio, dejando claro que trabajos manuales que requieren destreza, improvisación y adaptación a problemas que cambian cada por tres siguen siendo tarea imposible para las máquinas.

¿Qué trabajos están en riesgo? Hinton lo tiene muy claro, hazte fontanero

Lo cierto es que es resulta bastante curioso, ya que se está hablando de oficios con mucha antigüedad y, también es verdad, que han ido desapareciendo con el tiempo, debido a que los más jóvenes prefieren dirigir sus vidas hacia otras profesiones, muchas de las cuales pasan a través de la universidad.

Siendo más concreto, especifica que esta tecnología aún está lejos de poder arreglar una fuga de agua o instalar una caldera en una casa, así que parece bastante claro de qué dos profesiones está hablando. De forma simple, el consejo de Hinton para los jóvenes es que, si buscan seguridad laboral a largo plazo, piensen en oficios manuales.

En cuanto a los míticos asistentes administrativos, legales o empleados de call center, parece que tienen los días contados. La razón es simple y es que la IA puede hacer estos trabajos más rápido, sin descansos y a menor coste. 

El propio Hinton comenta esto ejemplificando con el caso de su sobrina, que pasó de necesitar 25 minutos para responder cartas de queja en un hospital a solo cinco minutos gracias a la ayuda de la inteligencia artificial

La IA y el fantasma del fascismo: ¿estamos programando nuestro propio control?

Por otro lado, y hablando de la actualidad absoluta, esta tecnología se ha convertido en el principal campo de batalla. Quien tenga el control, tendrá el poder, o al menos eso piensan las grandes potencias.

El gran problema es que si ya en el pasado las redes sociales prometían conectar a la humanidad y, sin embargo, han servido para dividirnos y manipularnos. ¿Podría la inteligencia artificial convertirse en la gran herramienta para el control, la censura y la pérdida de derechos? Hinton, que ha visto la evolución de la IA desde dentro, cree que sí. Y no es el único.

Lo que empezó como una herramienta para mejorar la vida de las personas puede convertirse, si no se vigila, en un instrumento de vigilancia, manipulación y represión.

Lo cierto es que no hace falta mirar demasiado lejos para ver ejemplos y, en China, por ejemplo, el reconocimiento facial y los sistemas de puntuación social son ya una realidad del día a día, con millones de cámaras inteligentes que monitorizan cada movimiento de los ciudadanos y algoritmos que deciden quién merece un préstamo, un trabajo o incluso la posibilidad de viajar. 

En Occidente, los algoritmos de recomendación de las grandes plataformas deciden qué vemos, qué pensamos y a quién leemos, creando burbujas ideológicas y haciendo realmente muy sencilla la manipulación política a gran escala. La capacidad de crear fake news, vídeos deepfake y campañas de desinformación ha escalado a niveles nunca vistos.

Hinton advierte que este poder, en manos de gobiernos autoritarios o grandes corporaciones sin escrúpulos, puede dar pie a un nuevo tipo de fascismo. No el fascismo clásico de los uniformes y las marchas, sino uno mucho más sofisticado: el del control invisible, la vigilancia constante y la anulación de la disidencia a golpe de algoritmo. 

Un fascismo que no necesita valerse de la violencia tal y como ya se ha conocido, porque puede moldear la opinión pública, silenciar voces que apetece que sean escuchadas y anticiparse a cualquier intento de protesta incluso antes de que ocurra.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.