De insomnio a fatiga crónica: señales de los expertos de que ChatGPT se está usando en exceso

¿Cuándo la cada vez más popular herramienta de OpenAI puede dejar de ser una ayuda para convertirse en un problema? La salud mental podría estar en juego.
Es un hecho que cada día más gente utiliza ChatGPT de manera cotidiana. Da igual que sea para sus estudios (con las recientes polémicas entre profesores y alumnos que han provocado), el trabajo o para hacer dibujitos basados en el Studio Ghibli. La cuestión es, ¿puede tener el exceso de IA un impacto en la salud mental de la gente si se usa demasiado?
Por ejemplo, está más que demostrado que las redes sociales influyen en el comportamiento de la gente, sobre todo en el de los jóvenes, y que no precisamente para bien. ¿Puede suceder algo así con la inteligencia artificial también? Muchos expertos opinan que sí, y que incluso hay señales que dan pistas al respecto: desde el insomnio hasta la fatiga crónica.
ChatGPT, de ayuda a convertirse en un problema
A priori, lo lógico es pensar que ChatGPT se utiliza como una ayuda. Para qué, eso ya depende de los intereses de cada usuario. Sin ir más lejos, algunos especialistas hablan ya de que la generación Z emplea la inteligencia artificial a modo de consultor personal, algo que tampoco está exento de riesgos, parece. Pero en cualquier caso, esa ayuda puede convertirse en un problema.
Como casi todo en la vida, los expertos determinan por lo general que se trata de una cuestión de medida. Demonizar la IA puede ser no ya una estupidez, sino tal vez una forma de negar los tiempos que vivimos y que están por llegar. Pero obsesionarse por la IA también puede generar problemas, dicen. Por ejemplo, un reciente estudio ha asociado IA con problemas de insomnio.
Al parecer, aquellos empleados que utilizan mucho la inteligencia artificial en su trabajo, pueden terminar por desarrollar problemas de soledad y complicaciones para conciliar el sueño. Quizá también sea algo que pueda terminar por suceder en otros casos, aunque el uso de ChatGPT no sea laboral. Y algo similar sucede con otras patologías algo más específicas.
Más allá de las preocupaciones laborales que la IA ocasiona (que te despidan para que ella haga tu trabajo, básicamente), también hay expertos que apuntan a una sensación constante de vigilancia o fatiga mental. Esta última, según parece, consecuencia de que de tanto emplear ChatGPT uno pierda confianza en sí mismo. O capacidad para tomar sus propias decisiones, personales o profesionales.
La incertidumbre que genera la inteligencia artificial
Todas estas investigaciones no son otra cosa que un añadido más a la incertidumbre que ya existe en torno a la inteligencia artificial. Los expertos no se ponen de acuerdo en el impacto que esta podría tener, si será una bendición para todos o un germen de desigualdad que termine perjudicando a la mayoría de los trabajadores. O si acabará con el mundo, ya puestos.
Lo que sí parece claro es que demasiado ChatGPT podría no ser una buena idea, en especial para la salud mental de mucha gente. Aunque también es cierto que eso sucede con todo: cualquier exceso nunca termina por resultar recomendable. Ni tan siquiera de las cosas buenas.
