Intel ya depende del Gobierno de Estados Unidos y eso deja a Europa en una posición muy delicada

Parte de Intel es ahora propiedad del Estado y eso es una mala noticia para Europa, uno de sus principales clientes, que vuelve a estar por detrás de sus objetivos.
Hace solo unos días se daba a conocer una de las grandes noticias del año en el sector tech, que no es otra que la compra de parte de Intel por parte del Gobierno estadounidense, convirtiéndose así en una empresa parcialmente pública tras unos vaivenes preocupantes vaivenes en Bolsa.
Los planes de expansión de Intel no concuerdan con la realidad a la que se enfrentan, debido a que su negocio no crece al mismo ritmo que sus inversiones, de manera que le resulta muy difícil justificar el enorme gasto que necesita hacer para estar a la vanguardia tecnológica.
Esto ha hecho que Donald Trump, que hace solo unas semanas había pedido la dimisión inmediata del CEO de Intel por sus inversiones en empresas chinas, saliera al rescate de una de las tecnológicas más relevantes en la fabricación de semiconductores y microprocesadores.
No tardó demasiado en pasar de la crítica a la alabanza, al asegurar que Lip-Bu Tan, director ejecutivo de Intel, había procurado el éxito y el ascenso "increíble" de Intel, momento en el que también formalizó la compra del 9,9% de dicha organización.
Una adquisición no muy formal, por decirlo de alguna manera y como es habitual en el historial del propio Trump, ya que lo hizo con un dinero que la firma ya tenía asignado en subvenciones, pero lo cierto es que Intel no tenía otra opción: o el equilibrio manipulado por el presidente norteamericano o la bancarrota.
La compra de Intel es un éxito para EEUU, pero no para Europa
Hasta el mismo Trump se jactó de esta curiosa compra, asegurando en una publicación en su propia red social, Truth, que había "pagado cero" por Intel, una compañía que actualmente tiene "un valor de aproximadamente 11.000 millones de dólares" y que había adquirido en parte mediante una operación que esperaba repetir próximamente.
"Haré tratos como ese por todo el país a diario. También ayudaré a las empresas que hacen tratos tan lucrativos con Estados Unidos. Me encanta ver cómo sube el precio de sus acciones, ¡¡¡más empleos para EEUU!!!", explicó, dejando caer que esta adquisición había supuesto un chute para si misión de empoderar al país bajo el lema Make America Great Again.
Intel, por su parte, se enfrenta a un escenario completamente novedoso, debido a que ahora va a estar condicionada por Estados Unidos y eso puede repercutirle negativamente, teniendo en cuenta que buena parte de sus ingresos provienen del extranjero, incluida China.
Esta intromisión del Gobierno estadounidense en la industria privada también podría perjudicar a Europa, uno de los principales clientes de Intel, si se diera una situación similar a la de Nvidia, que ha estado muy cerca de quebrar fuera de su territorio por la prohibición de las exportaciones del chip H20 y otros semiconductores a Asia.
Conviene recordar también que a finales de julio Intel también anunció que cancelaba la construcción de una planta de fabricación en Magdeburgo (Alemania), y descartó poner en marcha otra en Wroclaw (Polonia). Esto también ha supuesto un duro golpe para la Unión Europea, tal y como recuerda Computer Weekly.
Esto, además, ha evidenciado que la Ley europea de chips, una normativa con la que estos países buscan aumentar la producción de semiconductores dentro de Europa para reforzar su liderazgo, difícilmente llegará a cumplir su principal objetivo, que es una participación de mercado del 20% en el sector de semiconductores para 2030.
Esto tampoco pilla por sorpresa a nadie, ya que el Tribunal de Cuentas Europeo cree que es muy improbable que este plan llegue a buen puerto, tal y como avanzó el pasado abril. La compra de parte de Intel, por tanto, supone otro jarro de agua fría para Europa.
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Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.