José Ángel Cuadrado, experto en tecnología, sobre cómo mejorar la calidad de tu WiFi: “La función se llama potencia de transmisión"

José Ángel Cuadrado con un micrófono
José Ángel Cuadrado con un micrófonoMontaje / Facebook de José Ángel Cuadrado / IA 

Es un ajuste poco conocido del router, llamado potencia de transmisión, que permite adaptar la intensidad del WiFi al tamaño de la casa y a las necesidades reales de cada usuario.

Una conexión WiFi lenta o inestable suele hacer que muchos usuarios piensen inmediatamente en cambiar de operador, contratar más velocidad o comprar un repetidor.  

Pero no obstante, en muchas ocasiones el problema no está en la conexión a Internet, sino en cómo está configurado el propio router. La mayoría de estos dispositivos incorporan funciones que pasan completamente desapercibidas para el usuario. 

Algunas vienen configuradas automáticamente y otras permanecen ocultas dentro del panel de administración, aunque pueden influir de forma directa en la cobertura y el rendimiento de la red inalámbrica.

En este sentido, tal como mencionan desde Radio Mitre, el experto en tecnología José Ángel Cuadrado recomienda prestar atención a un ajuste llamado potencia de transmisión.

Se trata de una opción que permite adaptar la intensidad de la señal WiFi a las características de cada vivienda y que, bien configurada, puede mejorar notablemente la experiencia de conexión.

Qué es la potencia de transmisión y por qué puede mejorar el WiFi

La potencia de transmisión es el nivel de intensidad con el que el router emite la señal inalámbrica hacia los dispositivos conectados. En otras palabras, determina la fuerza con la que el WiFi se propaga por la vivienda.

Es importante no confundir este ajuste con la velocidad de Internet, ya que aumentar o reducir la potencia de transmisión no modifica los megas contratados con el operador. Lo que cambia es la forma en que la señal llega a móviles, ordenadores, televisores o cualquier otro dispositivo conectado por WiFi.

Según explica el experto, el objetivo no consiste en utilizar siempre la potencia máxima, sino que la mejor configuración depende del entorno donde esté instalado el router. 

Y es que una señal demasiado intensa puede provocar más interferencias con otras redes cercanas, mientras que una potencia insuficiente puede dejar zonas de la casa sin cobertura.

¿Por qué no siempre conviene utilizar el valor más alto? Es habitual pensar que cuanto más fuerte sea la señal, mejor funcionará el WiFi. Sin embargo, esa lógica no siempre se cumple.

En un piso pequeño o en un edificio con muchas redes inalámbricas alrededor, emitir la señal con demasiada potencia puede hacer que el router comparta el mismo espacio radioeléctrico con numerosos equipos vecinos, aumentando las interferencias y reduciendo la estabilidad de la conexión.

En cambio, en una vivienda amplia, mantener una potencia elevada puede ayudar a que la señal llegue con mayor facilidad a habitaciones alejadas del router. Por eso, el ajuste debe adaptarse a cada caso y no utilizar un único valor para todas las situaciones.

Cómo modificar este ajuste en el router

Router WiFi colocado sobre una hoja de papel de aluminio
Router WiFi colocado sobre una hoja de papel de aluminio

Cabe señalar que la potencia de transmisión suele encontrarse dentro del panel de configuración del router. Para acceder a ella es necesario entrar en la interfaz de administración desde un navegador web, iniciar sesión con las credenciales del dispositivo y buscar el apartado dedicado a la configuración inalámbrica o a las opciones avanzadas del WiFi.

Es importante mencionar que, dependiendo del fabricante, esta función puede aparecer con nombres como Transmit Power, TX Power o Potencia de transmisión. 

Una vez localizada, es posible modificar su nivel y comprobar durante unos días cómo responde la red antes de decidir si conviene mantener el cambio.

Ahora bien, ¿está disponible en todos los routers? No necesariamente. Aunque muchos routers modernos incorporan esta función, no todos permiten modificarla manualmente. 

Algunos fabricantes prefieren que el equipo gestione automáticamente la potencia de la señal y determinados operadores limitan el acceso a este tipo de configuraciones en los routers que suministran a sus clientes.

Eso significa que, si esta opción no aparece en el menú de configuración, no implica que el router tenga un problema. Simplemente puede tratarse de un modelo que administra este parámetro sin intervención del usuario.

La recomendación de José Ángel Cuadrado demuestra que mejorar el WiFi no siempre pasa por comprar nuevos dispositivos que prometen extender la señal en todas las habitaciones de la casa. 

En ocasiones basta con conocer mejor las herramientas que ya incorpora el router y ajustar su funcionamiento a las necesidades reales de cada hogar para conseguir una conexión más estable y una cobertura más eficiente.

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