Montse Freixanet, experta en adicciones tecnológicas: "La pregunta clave no es solo cuánto tiempo usamos el móvil, sino qué ocurre cuando lo dejamos"

Montse Freixanet sobre la adicción al móvil
Montse Freixanet sobre la adicción al móvilMontaje/Freepik/La Vanguardia

Descubre cómo el uso constante del móvil genera fatiga mental y afecta tu concentración de manera exponencial, según la psicóloga experta Montse Freixanet.

¿Cuánto tiempo pasas frente a la pantalla al día? No te das cuenta, pero sumando los vídeos que ves en TikTok o YouTube, las series y películas de Netflix o los mensajes que envías por WhatsApp, seguro que son varias horas.

Es justamente lo que advierte la psicóloga Montse Freixanet, quien habla de la hiperconectividad actual y la gran posibilidad de sufrir por adicción al móvil e internet.

No se trata solo de medir el uso, sino de entender qué impacto tiene la desconexión en tu bienestar emocional. ¿Quieres saber cómo funciona en realidad? La especialista lo explica detalladamente, incluyendo la manera en la que puedes dejar de usar excesivamente las pantallas.

El problema no es el móvil: es la incapacidad de parar

Infantes con adicción al móvil
Infantes con adicción al móvilFreepik

Hoy en día parece normal ver el móvil todo el tiempo, pero la gente no se da cuenta del daño psicológico que genera el uso prolongado de estos dispositivos. 

La dependencia de estos aparatos se genera poco a poco y, al final, forma parte del día a día. Al despertarte lo ves, te llegan las notificaciones y te pierdes entre las apps, haces scroll en redes como TikTok e Instagram o pasas horas viendo contenido en plataformas de streaming. 

Por esto mismo es que Freixanet enfatiza en que no solo se trata del smartphone, sino en la relación que se establece con él. En el momento en el que comienzas a recurrir automáticamente al móvil en cualquier pausa del día, se crea una sensación de necesidad.

En su entrevista con La Vanguardia, explica que entre tareas del día donde "no se hace nada", como ir en transporte, esperar en algún lugar, mientras cocinas o cualquier otra situación, el silencio se va y ese vacío es llenado con una nueva rutina llena de vídeos o contenido infinito.

Como resultado, se convierte en una vida sin espacios reales de desconexión y la mente se satura de tantas pantallas. Aquí menciona el “ver sin mirar”, que determina que tus ojos están en la pantalla, pero tu atención no está realmente ahí.

No lo parece, pero es un fenómeno cada vez más frecuente y sobre todo sucede por lo que causa el "ruido de fondo" mientras se hacen acciones.

Es normal disfrutar de estas cosas, pero cuando se hace lo mismo en diversas situaciones donde no se visualiza adecuadamente, esas series, podcasts o redes sociales dejan de ser ocio consciente para convertirse en una forma de escapar de emociones incómodas.

"Tener el móvil siempre encendido es como intentar dormir en una habitación donde nunca se apaga la luz”, menciona la experta en psicología, agregando que el cerebro no descansa cuando se hace scroll por mucho tiempo a pesar de generar dopamina o un momento "menos estresante".

En otras palabras, es la manera más rápida y simple de escapar de la soledad o el aburrimiento. ¿De verdad quieres descansar y que no se convierta en una adicción? Para un verdadero descanso se requieren pausas auténticas sin pantallas y sin interrupciones.

Cómo el uso constante del móvil está reprogramando tu atención y agotando tu mente

Por otro lado, hay que tener en cuenta que también hay un efecto que es aún más preocupante y es que el uso intensivo del teléfono modifica la capacidad de atención al no haber una diferencia entre el  entretenimiento y la estimulación constante.

Según se explica, la primera es un método profundo y sólido, mientras que la otra cambia el enfoque y disminuye la calidad del procesamiento mental. Es algo que explica por qué después te sientes algo cansado a pesar de que no se haya hecho algo "productivo".

También aparece lo que la psicóloga denomina “impulsividad cognitiva”: la tendencia a cambiar rápidamente de estímulo sin profundizar en ninguno. Es algo que afecta el rendimiento laboral y académico porque no se logra tener concentración en las actividades importantes.

Freixanet destaca que el problema de fondo no es tecnológico, es emocional. Es prácticamente como un miedo al silencio, FOMO (miedo a perderse algo) y la necesidad constante de estar ocupado. Estos puntos psicológicos hacen que sea difícil vivir sin distracciones.

¿Qué pasa cuando dejas el móvil? Los pensamientos, emociones e incomodidades fluyen naturalmente y no causan problemas que interfieren con la vida diaria. Entonces, la solución no es dejar por completo el dispositivo, sino regular su uso adecuadamente.

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