Ni China ni Hong Kong, los fabricantes de chips se mudan de país: 'será la próxima superpotencia'

China y Hong Kong han sido, durante décadas, la cuna de los chips. Ahora los fabricantes se están mudando... a Vietnam.
A medida que la guerra comercial entre Estados Unidos y China se recrudece, en el tablero de juego del mercado de los chips, las fichas se mueven. El bloqueo comercial de Estados Unidos a las empresas chinas, está haciendo que muchos fabricantes de chips muevan sus fábricas a Vietnam. Los expertos creen que será la próxima superpotencia tecnológica.
Como ha demostrado la historia, el antídoto más eficaz contra las guerras, es la globalización. Cuando las empresas operan en todos los países, una guerra no interesa a nadie.
Europa ha sido un continente en guerra durante siglos, hasta que llegó la Unión Europea. Las aguas entre Rusia, China, y Estados Unidos han estado calmadas durante 30 años, con un floreciente comercio entre las superpotencias. Todo eso ha estallado en mil pedazos.
Vietnam, el próximo paraíso de los chips
La invasión de Ucrania y las tensiones políticas, incluidas las sanciones a empresas chinas que amenazaban la hegemonía de Estados Unidos, como Huawei, ha hecho que muchas empresas norteamericanas no puedan vender ni comprar chips a China.
Estos bloqueos también se dan en Europa, por ejemplo, con los elevadísimos impuestos que tienen los baratos coches eléctricos chinos.
Muchas tecnológicas no pueden comerciar con China, pero las fábricas de chips y semiconductores están en China o Hong Kong, lo que supone un gran problema. Esto está obligando a mover las fábricas de back-end a otros países.
La fabricación back-end es el ensamblaje y empaquetado de chips, incluyendo el corte de obleas, la fijación de troqueles, la interconexión, el encapsulado y las pruebas.
Este proceso es vital para crear procesadores y semiconductores fiables y baratos. Hasta ahora se llevaba a cabo en China y Corea del Sur, pero los últimos movimientos de fábricas tienen un nuevo destino: Vietnam.
Este tipo de fabricación exige un país con mano de obra barata, bajos impuestos, leyes permisivas con la contaminación ambiental, y situación política estable. Vietnam cumple con todos estos requisitos.
Según informa Tom's Hardware, el montador de chips surcoreano, Hana Micron, ha invertido 900 millones de euros en una nueva fábrica de chips en Vietnam. Amkor Technology y la propia Intel, han invertido miles de millones en ampliar las suyas. La mayor factoría black-end de Intel, está en Vietnam.
Vía Reuters, la empresa estadounidense Amkor Technology también ha invertido 1.600 millones de euros en un campus tecnológico con recursos que se traerá de China.
Además, inversores vietnamitas como FPT y Sovico Group, están buscando socios internacionales para abrir sus propias fábricas de chips. Incluso NVIDIA y Apple, han puesto el ojo en Vietnam para la construcción de fábricas.
De Hong Kong a Taiwán, pasando por Corea del Sur... hasta llegar a Vietnam, que aspira a ser la próxima superpotencia del mercado de chips. Veremos si China lo permite...

