OpenAI factura 1.000 millones al mes pero la carrera por la IA sigue quemando billetes sin parar: "Es voraz"

La firma que dirige Sam Altman está en su mejor momento. A menos, en número de usuarios, aunque aún le queda mucho camino para generar ingresos que la sostengan.
Como cualquier empresa, OpenAI busca hallar el equilibrio entre los recursos de los que dispone y la demanda de los interesados en utilizar sus servicios. Sin embargo, a diferencia de otras firmas, la compañía dirigida por Sam Altman se enfrenta a una complicada situación económica, porque no gana lo que debería para ser rentable.
No cabe duda de que sus resultados son envidiables: ya está cerca de alcanzar los 700 millones de usuarios semanales y ha cuadruplicado este valor en solo un año, lo que demuestra que su herramienta estrella, ChatGPT, ha cogido carrerilla frente a otras competidoras. Hablamos de Gemini y Copilot, entre otras.
A este éxito se suma el que está teniendo su nuevo modelo de lenguaje, GPT-5, que ha calado hondo entre las empresas y así lo han reconocido Jetbrains, Factory o Vercel, asegurando que la clave de su presencia en sus sistemas reside en lo fácil que es implementar este reciente lanzamiento, además de que tiene un precio más asequible que otras herramientas de IA.
En base a todo esto, se puede concluir que OpenAI se encuentra en un momento dulce aunque todo queda en eso, en una mera suposición, ya que la compañía es muy comedida a la hora de ofrecer sus datos financieros aunque, en ocasiones, da alguna pincelada de cómo le está yendo en este aspecto.
1.000 millones de dólares en beneficios, pero faltan recursos
La última en hacerlo ha sido su directora financiera, Sarah Friar, que, en declaraciones a CNBC ha dejado caer que aunque sus ingresos son impresionantes, ya que han ingresado 1.000 millones de dólares en un mes, la firma se enfrenta a presiones constantes debido a la demanda de potencia necesaria para la IA.
"Hay una voracidad actual de GPU y de potencia computacional", ha reconocido en una entrevista, revelando que el mayor problema de OpenAI es que las empresas que emplean sus modelos piden más de lo que la firma tecnológica es capaz de abordar.
Esto significa que el ritmo al que deben trabajar (y, en consecuencia, gastar en innovación) para satisfacer la demanda, no alcanzan a tener beneficios suficientes para compensar lo que dedican a ello. Es decir, todo lo que entra en ingresos, sale en gastos operativos.
Estas palabras coinciden con lo que dijo el propio Sam Altman hace unos días, cuando señaló que la empresa esperaba gastar mucho dinero en centros de datos para satisfacer la demanda del mercado.
"Nuestra apuesta es que nuestra demanda seguirá creciendo, nuestras necesidades de captación se mantendrán y gastaremos quizás de forma más agresiva que cualquier otra empresa que haya invertido alguna vez en algo que anticipe el progreso"
La utilidad de GPT-5, en entredicho
Tras varios retrasos en su lanzamiento, GPT-5 llegó a manos de los usuarios a comienzos de este mes, de manera gratuita para todos los usuarios y con un formato distinto a la de sus predecesores, ya que es el primer modelo de inteligencia artificial unificado de la compañía de Sam Altman.
Esto significa que combina las capacidades de los modelos de razonamiento o- con las respuestas rápidas de los modelos GPT-, lo que demuestra un nuevo intento de la firma tecnológica en acercarse más a la inteligencia artificial general (AGI, por sus siglas en inglés).
Asimismo, la diferencia fundamental en todo lo que había hecho antes OpenAI y este nuevo producto radica en que es el que mejor refleja la tarea de los agentes de IA. De ese modo, ya no se limita a responder dudas o a generar imágenes, sino que también puede completar mejor tareas encadenadas, como crear una aplicación desde cero o investigar.
Sin embargo, no es todo oro lo que reluce, ya que, a pesar de que Altman insista en que es "la mejor IA del mundo", en los benchmarks que ha facilitado no siempre queda la primera, además de que esas habilidades agénticas de las que tanto presume tampoco son las mejores, ya que los registros indican que queda por debajo de o3 y Claude Opus 4.1.
Otros artículos interesantes:

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.