Ponen a ChatGPT 5 a programar y la conclusión es clara: "No es AGI, sigue necesitando la supervisión del ser humano"

Expertos han puesto a prueba las capacidades de programación de GPT-5 y, aunque ha avanzado mucho, aún necesita de la supervisión de un humano para mejorar.
Open AI lanzó recientemente el modelo GPT-5 para ChatGPT, con la promesa de que sería uno de los mejores en tareas de programación, además de otras novedades dirigidas a usuarios menos experimentados.
En el canal de YouTube Prompt Engineering, que se dedica a poner a prueba diferentes indicaciones para sacar el máximo partido a los chatbots de inteligencia artificial, han realizado un examen a ChatGPT para conocer de primera mano sus habilidades en programación.
Con acceso directo desde la API de OpenAI, en el canal se pueden apreciar varios ejemplos que demuestran que lo último de la compañía es algo realmente novedoso.
Para comenzar, el canal de YouTube comienza con un test para crear una página web en la que aparezcan los primeros 25 Pokémon legendarios, a lo que el modelo responde con un resultado visualmente muy atractivo, además de completamente funcional.

Todos los elementos interactivos funcionan perfectamente e incluso GPT-5 se atreve a incluir otros que no se han pedido específicamente, como el cambio de color del tema. Aunque aún se nota que la IA sigue ahí y necesita de la ayuda de un ser humano.
Por ejemplo, tal y como menciona el canal, la ubicación de algunos botones da fe de que la IA es la responsable de la creación de la página.
En otro caso, con un ejemplo más concreto de la creación de una web de ingeniería de prompts, continúa apareciendo ese botón para alternar entre modo oscuro y modo normal, aunque aparecen los mismos errores que en la de los Pokémon.

En el menú de preguntas frecuentes que suele aparecer en la parte inferior de la página, no existen los márgenes, algo que un ser humano tendría en cuenta si quiere crear una web accesible y, sobre todo, atractiva para el usuario final.
Así ocurre también con las tarjetas giratorias que ChatGPT 5 ha creado: aunque son un elemento visual muy interesante, desaparecen las letras en los bordes al no tener configurados bien los márgenes, algo que un humano tendría que solucionar a continuación con otra indicación.
En cualquier caso, desde Prompt Engineering avisan: "No esperes que haga magia con indicaciones simples. Siempre tendrás que proporcionar indicaciones muy detalladas".
De la misma forma ocurre con las imágenes, ya que la capacidad de generación de elementos muy detallados está directamente relacionada con una indicación o prompt realmente extenso y detallado.
Adicionalmente, en el mismo canal se puede ver cuál es el proceso de razonamiento de ChatGPT 5, que es capaz de interpretar el contexto no solo por las indicaciones, sino también por la forma de pedirlo.
Por ejemplo, si insistes mucho en un punto, el chatbot entenderá esto como realmente importante, por lo que afinará aún mejor los resultados que te ofrezca, tanto en operaciones matemáticas como en imágenes o programación.
Sea como sea, ChatGPT aún no es la llegada de la inteligencia artificial general –AGI, por sus siglas en inglés–, debido a que aún continúa necesitando del refinamiento humano, algo totalmente imprescindible si quieres lograr resultados perfectos.
