Los profesores tenían razón: castigar a los alumnos por usar IA es lo correcto, según un juez

Una sentencia judicial ha dado la razón a los profesores, denunciados por los padres de un alumno. El menor había usado IA para, básicamente, copiar un trabajo.
El uso de la inteligencia artificial generativa es polémico en casi todos los ámbitos. Pero en pocos levanta tantas ampollas como en la educación. Especialmente cuando los alumnos usan ChatGPT y equivalentes para hacer trampas.
Hace unos meses, los padres de un menor con iniciales RNH, denunciaron al instituto Hingham de Massachusetts por suspender a su hijo, acusado de usar la inteligencia artificial para crear un proyecto de la asignatura de Historia.
Los padres argumentan que las normas del instituto no prohíben el uso de IA. Los profesores defienden que esas normas sí prohíben copiar, y comportarse de forma deshonesta. Un juez ha dictado sentencia.
Usar la IA para copiar un trabajo escolar, sigue siendo copiar
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2023. Según narra Ars Technica, RHN y otro estudiante usaron una inteligencia artificial generativa educativa llamada Grammarly, para generar el texto de un trabajo de Historia, y después copiarlo y pegarlo en su proyecto.
Los alumnos no se molestaron ni en comprobar el texto, que contenía alucinaciones y referencias a libros que no existen. Dedicaron un total de 52 minutos a la tarea, mientras que a otros alumnos les llevó entre 8 y 9 horas.
El profesor de Historia pasó los textos por varias aplicaciones que detectan el uso de IA, como Draft Back y Chat Zero, y ambas confirmaron el plagio.
Los alumnos suspendieron la asignatura, y fueron apartados del cuadro de honor del instituto. No obstante, se les permitió volver a hacer el trabajo por separado y sin tecnología, para aprobar.
Los padres de RNH decidieron denunciar al instituto, argumentando que el profesor les había dejado usar IA, y en las normas del colegio no está indicado que no se pueda copiar y pegar texto de la IA.
Esta semana, el juez Paul Levenson, de la corte de Massachusetts, ha dictado sentencia a favor del profesor y el instituto: "los demandados tienen mejores argumentos en los hechos y en la ley".
El juez ha ido desestimando, una por una, las acusaciones de los padres. Es cierto que los alumnos tenían permiso para usar la IA, pero el profesor recalcó que solo para obtener ideas, no para copiar y pegar textos.
Y aunque ninguna norma del instituto menciona la inteligencia artificial, sí recogen que está prohibido copiar texto de una fuente en los trabajos y los exámenes. Y también, el "comportamiento deshonesto".
El juez considera que los dos alumnos se comportaron deshonestamente, porque usaron el texto de la IA, pero en ningún lugar indicaron que habían usado IA. Esto prueba que sabían que estaban actuando mal, y quisieron ocultarlo.
Finalmente, el juez estipula que el profesor no actuó "en caliente", ya que antes de acusar pasó los trabajos por varias aplicaciones que detectan el uso de IA.
Además, el castigo no fue desmedido. Aunque el profesor les suspendió el trimestre, les dio la oportunidad de repetir el trabajo sin tecnología.
Ahora los padres tiene derecho a recurrir la sentencia. Según los expertos, hay pocas posibilidades de que prospere. Es cierto que hace falta una regulación específica para la IA en las escuelas, pero copiar es copiar, da igual que lleves el texto apuntado en la mano en un examen, o que uses la IA.


