Psicólogos cargan contra ChatGPT: "La IA también crea alucinaciones en la gente, y son muy poderosas"

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Cada vez más especialistas en la materia ponen en valor los problemas que la inteligencia artificial puede suponer para la salud mental de muchos usuarios.

Quien más y quien menos, todo el mundo ha escuchado hablar de las alucinaciones de la IA. Estas, en esencia, no dejan de ser las ocasiones en las que ChatGPT y otros chatbots se confunden y dan como auténticas informaciones que no lo son. Sin embargo, ahora los psicólogos van más allá, y han determinado que esta tecnología puede crear alucinaciones… pero en la gente. 

El problema, señalan los expertos, nace cuando algunos usuarios utilizan la inteligencia artificial de manera emocional, creando vínculos que, a su juicio, resultan muy peligrosos. No es la primera vez que especialistas advierten del peligro que la IA puede suponer para la salud mental, y términos tan inquietantes como "dependencia digital" se están volviendo cada vez más frecuentes.

Alucinando con ChatGPT, un problema para la salud mental

La inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT han cobrado tanta relevancia, que han dejado de ser una cuestión exclusivamente técnica. Ya no se trata únicamente de automatizar tareas o de si la IA va a dejar a mucha gente en el paro o no. Su presencia en la vida cotidiana de un montón de personas ha provocado que ya sean los propios psicólogos quienes hablen del tema.

Según pone de manifiesto una nueva investigación, cada vez más usuarios emplean ChatGPT, Grok, Replika o el chatbot que sea con vínculos emocionales; a veces, incluso románticos. Y eso es algo que puede terminar por provocar alucinaciones, explican los especialistas. Pero no en la IA, sino en la gente. Tener a la IA de amigo, terapeuta o compañero es un riesgo.

El psicólogo Søren Østergaard, sin ir más lejos, piensa que los modelos de lenguaje están "entrenados para imitar al usuario y validar sus ideas", lo que puede convertir la experiencia en una conversación consigo mismo, sin crítica externa. ¿Y a dónde puede llevar todo esto? Pues a lo que los expertos ya definen como "una ilusión de realidad". Algo que, para ellos, "es muy peligroso".

Por supuesto, son las personas más vulnerables aquellas que están en una situación más crítica, explican. Es decir, gente con predisposición a problemas afectivos, con dificultades para mantener relaciones sociales o incluso con cierta tendencia a la psicosis. En todos esos casos, la IA puede reforzarlos en sus desvaríos. Actuar como "catalizadora", que es la definición que ya se emplea.

La trampa de la inteligencia artificial

Desde el punto de vista de un psicólogo, la IA es algo parecido a una trampa. Primero es capaz de "atrapar" a cualquier por su respuesta amable y comprensiva, que la tiene, pero después esa misma respuesta sin crítica puede acabar por convertirse en un refugio emocional. Un refugio emocional, sí, pero uno "insalubre". Sobre todo al no contar con ningún tipo de supervisión profesional o humana.

Los expertos, además, insisten en que estos problemas ya existen, y que continuarán surgiendo cada vez con más frecuencia a medida que la IA no solo se vuelva más y más popular, sino también más precisa y evolucionada en su manera de operar. Una tendencia nociva, sentencian, que debe tenerse muy en cuenta.

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