¿Puede la IA ayudar a automatizar tu casa? Los riesgos y beneficios de dejar tu hogar en sus manos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Optar por modelos que comparten tus datos en la nube o configurar un modelo abierto en local: en ambos casos, hay algunos riesgos y beneficios a tener en cuenta.
Ha habido numerosos proyectos de casas inteligentes que, en el actual mundo dominado por la inteligencia artificial, pueden incluso haber quedado desfasadas, tal y con la rapidez que avanza la tecnología.
Una casa conectada "tradicional" es esa en la que cada tecnología permite conectarse a las demás, pudiendo controlar y automatizar cosas tan sencillas como preparar un café, bajar y subir las persianas, o encender el aire acondicionado para que tu casa esté fresca al regresar de trabajar.
Todo eso ya existe y es perfectamente viable, aunque la inversión inicial que requiere este tipo de hogares inteligentes no está al alcance de todo el mundo; ahora bien, ¿puedes la IA conseguir automatizarlo todo de forma mucho más fácil y sin un coste tan elevado?
La respuesta más sencilla es que sí, puede hacerlo con el desarrollo actual de la tecnología, aunque los costes operativos son la verdadera barrera de entrada, además de que modelos de asistentes como el de Google o Amazon aún presentan muchas dificultades para el usuario medio.
Aquí entran en juego diferentes apartados, como la gran cantidad de dispositivos conectados al centro del hogar, el denominado como Internet de las Cosas –IoT, por sus siglas en inglés–, además del avance de los grandes modelos de lenguaje natural (LLM).
Y no en todos los casos conviene que tu casa sea automatizada mediante estos modelos, ya que no solo aumentarías la superficie de ataque en tu propio hogar, sino que podrías acabar pagando muchísimo dinero para que un asistente simplemente se dedique a abrir y cerrar ventanas.
Muchos beneficios, pero con el gran riesgo de ser víctimas de ataques o dejar la casa desconectada
Para entender perfectamente lo que implicaría automatizar una casa, hay que tener en cuenta que ya existe la automatización predictiva, o lo que es lo mismo, el propio sistema aprende sobre tus hábitos para ofrecerte recomendaciones de rutinas y tareas.
Aquí aparece el estándar más clásico y conocido, como son las aplicaciones de diferentes fabricantes que permiten poner alarmas, encender la freidora de aire, conectar la televisión cada mañana o poner tu programa favorito de la radio cada día al despertarte.
Para automatizar una casa mediante el aprendizaje automático de las máquinas, esta es la forma más sencilla, ya que Google, Amazon y otros ya cuentan con un chatbot conversacional basado en sus modelos de IA, por lo que tendrás un asistente personalizado que aprende sobre tus hábitos y rutinas.
Ahora bien, dejar todo en manos de los dispositivos conectados al hogar y no vigila la seguridad puede hacer que su sistema se vuelva contra ti, como refleja el Informe sobre el panorama de la seguridad IoT de Bitdefender y NETGEAR.
Según el análisis de más de 6 millones de dispositivos de este tipo en América del Norte, Europa y Australia, los investigadores observaron hasta 13.600 millones de ataque IoT durante los primeros 9 meses del año, con 4.600 millones de intentos de explotación de vulnerabilidades.
Esto implica que muchos dispositivos IoT de los hogares de estas regiones forman parte con total probabilidad de redes de bots para lanzar ataques DDoS por todo el mundo, además de que puede suponer la exfiltración de datos de los usuarios y su posterior venta en sitios de ventas ilegales de listas y paquetes de datos.
Aunque es bastante menos improbable, una casa conectada mediante IA podría quedarse totalmente "ciega" si hay alguna catástrofe que corte el acceso a internet o, directamente, un apagón; en ambos casos, lo analógico continúa siendo la mejor opción, como ya pudo verse con las radios durante el famoso apagón en España.
La opción más sensata para tu seguridad, pero la más complicada de mantener
A día de hoy, lo más sencillo es hacerse con algún aparato conectado a la nube de las grandes tecnológicas, como las mencionadas. Y no es mala idea, aunque lo más seguro es pensar en la arquitectura de tu red –como has pensado en los planos de tu hogar–.
Para ello, vas a necesitar un sistema operativo domótico que pueda unificarlo todo, como Home Assistant, con dispositivos de Zeegbe y otras marcas de este tipo que permitan su conexión, tanto en termostatos inteligentes, luces o enchufes.
En segundo lugar, para crear el motor del asistente de inteligencia artificial, necesitarás algo del estilo de Ollama, para que tu servidor local pueda ejecutar y lanzar los modelos abiertos de lenguaje; en definitiva, todo en local, sin que tus datos salgan de la red y sin pagar nada por tener modelos bastante potentes para esto.
Por último, tendrás que elegir un modelo (LLM) que sea encargado de poner la "inteligencia" a tu casa. Hay algunas versiones concretas modificadas por la comunidad, como Home-LLM, que reconocen perfectamente la configuración de tu casa, además de permitir comandos de forma sencilla.
Para configurar esto en el hogar, lo más importante es que tu hardware permita lanzar estos modelos de la mejor forma; una Raspberry Pi puede ser buena opción, pero lo más recomendable es optar por algún mini PC reacondicionado en casa o algún ordenador, preferiblemente con tarjeta gráfica dedicada de Nvidia.
En este dispositivo en el que hayas configurado tu servidor, tan solo tendrás que correr Ollama, que Home Assistant integra de forma nativa para sustituir tu asistente por defecto por este otro que hayas elegido de código abierto.
A partir de aquí, el LLM sabrá que tiene que encender el aire acondicionado, por ejemplo, si ejecutas el comando "hace calor en el salón", gracias a la llamada a funciones de esta herramienta.
Lo mejor es invertir tiempo en configurar todo esto, para que no tengas que depender de los servicios en la nube y para que tu hogar sea más privado y seguro. Aunque siempre tendrás que tener en cuenta que la seguridad es esencial.
En consecuencia, tendrás que tener el servidor de Ollama solo accesible desde red WiFi local, además de que no debes nunca abrir puertos al exterior sin haber configurado una VPN propia o haber realizado las configuraciones de seguridad apropiadas en tu router.
En definitiva, es mucho más complicado que tener directamente al asistente de Google o a Alexa, pero sentirás que has conseguido el control absoluto de todo el hogar.
