Sam Altman, CEO de OpenAI: "ChatGPT 5 creará la primera empresa unipersonal valorada en 1.000 millones"

Según el CEO de OpenAI, la inteligencia artificial logrará que una sola persona pueda gestionar una empresa de 1.000 millones mediante agentes autónomos.
Sam Altman, CEO y fundador de OpenAI, es uno de los multimillonarios que con mayor frecuencia comparten su visión del futuro de la inteligencia artificial.
Con la llegada del modelo GPT-5, se hace cada vez más evidente lo que ya anticipó en una entrevista que tuvo lugar el año pasado, en la que aseguró que era "cuestión de tiempo" que viéramos compañías multimillonarias con tan solo una persona en la organización.
"Veremos empresas con 10 personas valoradas en miles de millones de dólares", reconocía Sam Altman durante una entrevista por llamada de vídeo. "En mi pequeño grupo de chat con mis amigos CEO de tecnología, hacemos apuestas por el que será el primer año en el que haya compañías multimillonarias con una sola persona, lo que sería impensable sin la IA".
Para el CEO de OpenAI, GPT-5 parece ser tan solo un paso en este camino, que llegaría entre 2026 y 2028, momento en el que probablemente ya exista un modelo más avanzado de ChatGPT, como GPT-6.
De momento, parece que existen algunos ámbitos en los que ChatGPT 5 es capaz de desenvolverse muy bien, tal y como han puesto a prueba algunos programadores mediante la API de OpenAI.
Por ejemplo, este modelo reciente es experto en programación y es capaz de crear páginas web realmente accesibles mediante las indicaciones apropiadas, aunque han de ser siempre muy detalladas y, por supuesto, necesitan de la revisión humana para ser perfectas.
Según unos de los últimos vídeos compartidos en el canal de YouTube de Greg Isenberg, en el que analiza precisamente esta promesa de Sam Altman, aunque es técnicamente posible alcanzar este objetivo, se tienen que dar unas condiciones perfectas para llegar hasta él.
Así, el gran paradigma consistirá en pasar de empresas en las que unas personas gestionan los recursos humanos a compañías en las que una sola persona sea capaz de liderar el desarrollo y la gestión de diferentes agentes de IA autónomos.
Para esto, además de una gran capacidad computacional evidente, se necesitarán varios pasos. En palabras de Isenberg, construir una audiencia, generar código simple mediante lo que se conoce como vibe coding, construir una comunidad alrededor, usar los agentes de IA para automatizar procesos y, finalmente, repetir y escalar el negocio.
Estos negocios con valoraciones de 1.000 millones de dólares, a los que se conoce como unicornios en el mundo de las startups, solo serían posibles en caso de que se den varios factores también a nivel social.
De esta forma, los servicios se tendrían que convertir en software –con el desplazamiento masivo de humanos por agentes de IA–, poder distribuirse mediante plataformas sociales, construirse en base a otros gigantes, como OpenAI y Shopify, además de confiar en marcas más pequeñas.
Todo ello impulsado por una estrategia de marketing clara que, obviamente, impulse el crecimiento de dichos negocios.
Aunque de momento pueda parecer ciencia ficción, el mundo de la IA ya ha traído consigo a numerosos multimillonarios en tiempo récord, algo que podría extenderse a personas individuales que ignoren por completo el trabajo humano.
